Puerto Príncipe, Lequotidien509.- Arribó a la capital haitiana, Puerto Príncipe, el primer vuelo con 161 ciudadanos haitianos deportados por Estados Unidos de los más de más de 300.000 residentes bajo el Estatus de Protección Temporal (TPS) que benefició a más de 300.000.
El TPS es un beneficio migratorio que otorgó permiso para vivir y trabajar legalmente en Estados Unidos a personas cuyos países enfrentan guerras, desastres naturales o crisis humanitarias graves. Actualmente, el gobierno estadounidense avanza en la terminación de este programa para múltiples nacionalidades tras fallos judiciales recientes.
Los 161 ciudadanos haitianos que fueron expulsados del país del Tío Sam regresaron a Haití este jueves a bordo de un vuelo chárter fletado por el Servicio Estadounidense de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
El avión aterrizó al mediodía en Cabo Haitiano, la segunda ciudad en importancia en la nación caribeña, procedente de Alexandria, Luisiana.
Según el director general de la Oficina Nacional de Migración (ONM), Jean Négot Bonheur Delva, las autoridades haitianas esperaban inicialmente acoger a 175 personas. Al final, a bordo del avión viajaban 161 ciudadanos, incluidos niños.
Entre los deportados se encuentran inmigrantes sometidos a procedimientos de deportación después de ingresar ilegalmente a los Estados Unidos. Otros habían cumplido anteriormente penas de prisión o habían sido arrestados y acusados de delitos penales.
Jean Négot Bonheur Delva también indicó que algunas personas nacieron fuera de Haití, pero fueron enviadas de regreso al país debido a su ascendencia haitiana. Entre ellos se encuentran personas nacidas en Chile y República Dominicana.
A su llegada, los retornados fueron atendidos por personal de la Agencia Nacional de Migración.
La ayuda, la ONU
El gobierno haitiano también les proporciona una ayuda financiera de 10.000 gourdes.
Preguntado sobre las consecuencias del fin del TPS para las agencias de las Naciones Unidas presentes en Haití, el portavoz del aecretario general de la ONU, Stéphane Dujarric, citado por el diario Miami Herald, subrayó las dificultades que ya enfrentan los equipos internacionales en el país.
Dijo que el equipo de la ONU en Haití estaba bajo gran presión y afirmó que el personal allí está haciendo todo lo posible para apoyar a las autoridades haitianas mientras la gente se ve obligada a regresar a sus países.





