Por Germán Reyes
Santo Domingo.- Varias organizaciones y personalidades rastrean en Haití, mayormente en los puntos regulares e irregulares de la frontera, a una parturienta cuya criatura habría muerto en una cárcel de la Dirección General de Migración (DGM) antes de se le deportada.
El caso fue denunciado vía un vídeo por la propia víctima, cuyo nombre tampoco ha sido precisado.
La activista Colette Lespinasse, una joven solo identificada como Marlony, la modelo Michaelle Durandis y colectivos de mujeres, lo mismo que defensores de derechos humanos, encabezan las gestiones en su país. A la campaña también se unieron personalidades dominicanas que prefirieron el anonimato, juntas con haitianos y haitianas residentes “alarmados por ese doloroso caso”.
Resultados frustratorios
En la cárcel de la DGM en Haina se informó que no sabe de este caso, pese a la denuncia de la propia víctima.
La explicación oficial para justificar la negativa a ofrecer pistas del caso establecen que la madre no lo denuncio a la Policía o a la migración haitiana.




