El último hallazgo ocurrió en una muestra de esas aguas recogida el mes pasado en el condado de Nassau, en Long Island.
“En lo que respecta a la polio, simplemente no podemos correr el riesgo”, advirtió la doctora Mary T. Bassett, comisionada de Salud del estado.
La declaración de emergencia permitirá ampliar la administración de vacunas y exigir a los proveedores que envíen los datos de inmunización al Departamento de Salud para actualizar las estadísticas sobre las comunidades que más necesitan acceder a esos fármacos.
Los controles sanitarios encontraron en las aguas residuales del estado poliovirus en muestras de heces recogidas también en los condados de Orange y Sullivan, así como en la ciudad de Nueva York.
La emergencia decretada por Hochul tendrá vigencia hasta el 9 de octubre.


