Por Germán Reyes
Santo Domingo.- Al secuestro y posterior encierro del presidente Nicolás Maduro en enero de 2026 por parte de Estados Unidos prosiguió una aparente apropiación de las inmensas riquezas venezolanas.
Primero fue el control del petróleo y demás recursos naturales, que ha permitido a la nación norteamericana vadear los efectos de la crisis que ha generado con su invasión militar a Irán, conjuntamente con Israel, precisamente con el propósito de controlar sus riquezas petroleras y obtener su uranio enriquecido.
Ahora Washington anuncia que ha recibido, al parecer de manera gratuita, todo el uranio enriquecido restante de un reactor de investigación venezolano.
El gobierno de la presidenta encargada Delcy Rodríguez ni sus países aliados han emitido declaraciones públicas sobre el tema que, según la narrativa de EEUU, el producto le fue entregado por el régimen de la nación suramericana en un proceso que inició en febrero del secretario de Energía Chris Wright
Al revés, las autoridades venezolanas guardaron silencio sobre los propósitos de la visita de los días 11 y 12 del secretario de Energía Chris Wright a Venezuela, la primera visita de alto nivel desde la ruptura diplomática de 2019 en tiempos en los que ejercía la Presidencia Nicolás Maduro Moros.
La Embajada de EEUU
De acuerdo con un comunicado de la Embajada de EEUU en Caracas, el proceso de incautación del uranio venezolano inició con la visita de Wright.

Tras la visita del secretario de Energía Chris Wright a Venezuela en febrero, la Oficina de No Proliferación Nuclear de Defensa (DNN) de la NNSA trabajó en cuestión de semanas con el personal del Departamento de Estado en Washington y Caracas, junto con expertos del Reino Unido, autoridades interinas del Ministerio de Ciencia y Tecnología de Venezuela y el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), para preparar una evaluación del sitio que permitiera planificar la extracción, precisa EEUU en el comunicado.
“El retiro seguro de todo el uranio enriquecido de Venezuela envía otra señal al mundo de una Venezuela restaurada y renovada”, declaró Brandon Williams, administrador de la NNSA . “Gracias al liderazgo decisivo del presidente Trump, los equipos dedicados sobre el terreno completaron en meses lo que normalmente habría tomado años”.
El relato de Brandon Williams, administrador de la NNSA
“Durante décadas, el reactor RV-1 apoyó la investigación en física y energía nuclear. Una vez que esa labor concluyó en 1991, su uranio, enriquecido por encima del umbral crítico del 20 %, pasó a considerarse material excedente.
Para asegurar este material excedente, el equipo de la Oficina de No Proliferación Nuclear de Defensa (DNN) y expertos técnicos del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas retiraron de forma segura 13,5 kilogramos (aproximadamente 30 libras) de uranio del reactor RV-1 en menos de seis semanas después de su visita inicial al sitio. Trabajando en estrecha cooperación con el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) durante todo el proceso, el equipo embaló de manera segura el uranio en un contenedor para combustible gastado.
Posteriormente, el grupo escoltó el material a lo largo de 160 kilómetros (100 millas) por vía terrestre hasta un puerto venezolano. Allí, transfirieron la carga a un transporte especializado suministrado por Nuclear Transport Solutions del Reino Unido. La embarcación trasladó el material a los Estados Unidos, llegando a territorio estadounidense a comienzos de mayo. A su llegada, equipos estadounidenses descargaron los contenedores y los transportaron al sitio de Savannah River (SRS) para su procesamiento y reutilización.
El Dr. Matt Napoli, administrador adjunto de la DNN, viajó a Venezuela para supervisar la operación.
“No podría estar más orgulloso de los hombres y mujeres que llevaron a cabo esta misión vital”, declaró el Dr. Napoli. “La larga trayectoria de la NNSA en la retirada de material nuclear y el amplio conocimiento técnico del equipo fueron claves para este éxito. También quisiera expresar mi agradecimiento a nuestros socios venezolanos por concretar esta retirada de material y sentar las bases para una futura cooperación”.
El personal de la DNN y de sus oficinas predecesoras cuenta con décadas de experiencia retirando material nuclear alrededor del mundo y asegurando que no pueda ser utilizado para amenazar al mundo mediante terrorismo nuclear. Desde 1996, han retirado o confirmado la disposición final de más de 7.350 kilogramos (16.250 libras) de uranio altamente enriquecido y plutonio provenientes de decenas de países.
La Oficina de Gestión Ambiental del Departamento de Energía asumió la custodia del material en Savannah River Site. Allí, técnicos procesarán el material en la instalación de separaciones químicas H-Canyon para obtener uranio poco enriquecido de alto ensayo (HALEU), destinado al renacimiento nuclear de Estados Unidos.
“Gracias al liderazgo decisivo del presidente Trump, los equipos dedicados sobre el terreno completaron en meses lo que normalmente habría tomado años”.



