Por Jennifer Surfin
- Impugnar el decreto: Una herramienta deliberada de obstrucción
El pretexto legal: Los constantes desafíos al marco legal no buscan mejorar el proceso, sino bloquear la maquinaria institucional.
Calcular el cronograma: Desafiar las reglas del juego en vísperas de las fechas límite electorales —estamos en el sexto mes del año— imposibilita la organización de las elecciones dentro del plazo deseado (fin de año).
El objetivo oculto: Crear, constitucional o políticamente, un vacío institucional que haga que la transición sea obligatoria y permanente.
- La transición como modo de gobernanza y reparto de recursos
La política del «reparto de la porción del pastel»:
En ausencia de funcionarios electos, el poder se negocia mediante consensos provisionales, acuerdos políticos (de los cuales se conocen varios) y coaliciones de conveniencia.
Reparto del botín del Estado: Cada prórroga del período de transición allana el camino para una redistribución de ministerios, direcciones generales y presupuestos públicos sin ningún tipo de control parlamentario.
Falta de rendición de cuentas: Gobernar en un estado de transición perpetua permite a quienes están en el poder ejercer su influencia y disfrutar de privilegios económicos sin tener que rendir cuentas al electorado.
- Miedo a las urnas: Un síntoma de partidos sin base electoral.
Estructuras vacías: La mayoría de las estructuras políticas actuales carecen de activistas reales, raíces locales y un programa social definido.
La certeza de la derrota: Para estos partidos, participar en las elecciones equivale a revelar públicamente su insignificancia numérica y su rechazo por parte de la población.
Democracia de salón: Prefieren las negociaciones a puerta cerrada en los hoteles de la capital a las campañas electorales sobre el terreno, porque su único peso político reside en su capacidad de manipulación mediática.
En conclusión, los incesantes esfuerzos de los partidos políticos por impugnar el decreto electoral no constituyen una lucha por la democracia, sino una estrategia de supervivencia económica y política.



