Santo Domingo.- Muchas enfermedades de salud mental que afectan a los dominicanos guardan relación “con el ruido” prolongado y excesivo.
La consideración es de la presidenta de la Asociación Dominicana de Psicólogos Clínicos, Maria de los Santos.
Advierte la especialista sobre el daño que provocan en los humanos los altos decibeles como se escucha la música y otros sonidos.
La psicóloga clínica habló sobre el tema en el programa Alpunto vespertino que conducen Tomás Aquino Méndez y Ramón García en Ahora TV, canal 3.
Aseguró que quienes se exponen a altos decibeles pueden contraer enfermedades provocadas por esos altos ruidos.
“La contaminación sonora es el exceso de ruidos prolongados, como son la música muy alta, las bocinas de los vehículos, los motores, la construcción y el ruido constante de las plantas generadoras de energía” afirma De los Santos.
Dice que el ruido “excesivo» constante produce un estrés ambiental en todas las comunidades y afecta especialmente a los adultos mayores, porque no les permite conciliar el sueño y se convierte en un ”un estresar”.
Indica que los ruidos también afectan a los niños en lo que tiene que ver con la escuela, porque le produce irritabilidad y descontrol.
“Ese problema del exceso de ruido, además de provocar enfermedad mental, también produce irritabilidad. A los niños los afecta y altera su estado de ánimo, afectando su aprendizaje», enfatiza.
Nadie se acostumbra
Maria de los Santos dice que hay personas que se engañan afirmando que “están acostumbradas” a algún tipo de ruido, pero eso es falso, ya que ese flagelo repercute en la salud mental y afecta todo el organismo, que reacciona constantemente ante esa dificultad.
Cree necesaria una intervención permanente y efectiva de las autoridades cuando se hagan denuncias de ruido excesivo en algún sector, porque muchos conflictos en los barrios “surgen de esos ruidos”.
Cita que la música alta en los “colmadones”, viviendas particulares y hasta en patios, culmina en pleitos entre vecinos por el daño mental que estos provocan.
Para la psicóloga clínica, si las personas no duermen adecuadamente, se levantan con muy mal estado de ánimo e irritados “y de ahí la violencia”.
“No es que vivamos en silencio, porque la música es buena, las actividades lúdicas son buenas, pero el control en el volumen de sonido tiene que prevalecer, se debe tener un límite”.
Afirma que escuchar cualquier sonido a muy alto nivel y constante, afecta la audición“.
Puso como ejemplo los jóvenes que escuchan música con audífonos en el Metro o en vehículos, los cuales cada vez suben más el volumen, y es porque van perdiendo la audición.
Atender las denuncias
A un aspecto que le presta atención Maria de los Santos, es a la necesidad de que las autoridades pongan atención especial a las denuncias que llegan a la justicia por quejas de música alta.
«Así se evitarán tragedias, porque con la música alta llega el consumo de drogas y de alcohol. Es por eso que la autoridad debe garantizar la convivencia, porque así llega la paz, se impone el respeto y se controlan los ruidos exagerados» dijo la psicóloga clínica María de los Santos.





