Mediante radares de penetración terrestre, el equipo mapeó en la zona túneles, cámaras subterráneas y una cavidad central que coinciden con las dimensiones bíblicas.
Doğubayazıt, RT.- Un grupo de investigadores de la iniciativa Noah’s Ark Scans sostiene haber descubierto vestigios de madera a casi nueve metros de profundidad en la formación Durupınar, un yacimiento geológico de unos 164 metros de longitud ubicado cerca del monte Ararat, en el este de Turquía. El hallazgo, que incluye tanto fragmentos intactos como restos calcinados, podría representar una de las evidencias más significativas hasta la fecha para sustentar la autenticidad del relato bíblico sobre Noé, recoge Daily Mail.
Según explicó el líder del proyecto, Andrew Jones, la madera podría haber pertenecido al Arca de Noé o bien formar parte de una fogata encendida por antiguos pastores que se refugiaban en su interior. Los expertos señalan que la resina o brea con la que según la Biblia se impermeabilizó la nave —altamente inflamable— habría facilitado la combustión, mientras que las brasas resultantes contribuyeron paradójicamente a ralentizar la descomposición del material orgánico en el suelo a lo largo de los siglos.
El sitio, descubierto en 1959 y famoso por su forma similar a la del casco de un barco, ha sido objeto de intensos análisis geofísicos. Mediante radares de penetración terrestre, el equipo mapeó túneles, cámaras subterráneas y una cavidad central que coinciden con las dimensiones bíblicas. Asimismo, los análisis del terreno mostraron que el sedimento interno alberga tres veces más materia orgánica y 38 % más de potasio que los alrededores. Recientes perforaciones confirmaron además la ausencia de lecho rocoso natural bajo la estructura, lo que refuerza las hipótesis sobre su origen no geológico.
Hallazgos en un mapa de hace siglos
El mapamundi conocido como planisferio, elaborado en 1587 por el cartógrafo italiano Urbano Monte, está compuesto por 60 hojas manuscritas que ensambladas forman un círculo de tres metros de diámetro, lo que lo convierte en el mapa antiguo más grande del mundo.

Resguardado en el Centro Cartográfico David Rumsey de la Universidad de Stanford (Estados Unidos), el mapa incluye una representación del Arca de Noé posada sobre las montañas de Ararat, en la actual Turquía, el mismo lugar que el libro del Génesis señala como punto de descanso del arca tras el diluvio de 150 días.
Según los investigadores, en esa zona hay una alta concentración de potasio, indicio de la descomposición de un barco de madera
El investigador independiente Jimmy Corsetti señaló en una publicación viral que la ilustración del planisferio corresponde a «la misma ubicación» y tiene la misma longitud que la formación de Durupinar, una estructura con forma de barco situada cerca de esas montañas.





