Por Blanca Vera Azaf
Baruta.- Hay un silencio absoluto sobre la falla en los desembolsos de los recursos por la venta de petróleo venezolano por parte de Estados Unidos. A la fecha los únicos fondos que se han recibido fueron los iniciales 500 millones de dólares en dos tramos que se obtuvieron a finales de enero y principios de febrero, por la venta del crudo de los barcos confiscados por el gobierno de Donald Trump.
De hecho, en febrero Estados Unidos confirmó oficialmente la devolución completa de los 500 millones de dólares de esa venta inicial incluyendo los últimos 200 millones de dólares transferidos, según funcionarios estadounidenses y reportes de Reuters.
El dinero se describe como «desembolsado en beneficio del pueblo venezolano» bajo discreción del gobierno de Estados Unidos, pero efectivamente transferido a Venezuela. Luego de eso no ha habido más nada, según se señala en el semanario Exclusivas Económicas.
La semana pasada, Petróleos de Venezuela anunció nuevos contratos de venta de petróleo para el mercado de Estados Unidos. Esto significa que PDVSA suministra el crudo, pero la comercialización, venta y la cobranza la realizan empresas seleccionadas por Estados unidos, y los pagos se dirigen a cuentas del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, según un informe de la firma de abogados Holland & Knigth.
Extraoficialmente se pudo conocer que la primera trasferencia se hizo a través de un banco en Catar, pero debido a las regulaciones impuestas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, en inglés) se dieron cuenta que era muy complicado el proceso, pues el Banco Central de Venezuela (BCV) está bajo sanciones. De allí que a través de los bancos corresponsales de la banca privada ese dinero se quiso destinar a importaciones de alimentos y medicinas.
Sin embargo, se encontraron con que a muchas de las empresas grandes en Venezuela le han cerrado a lo largo de los años sus cuentas en Estados Unidos por el overcompliance. Por lo tanto, no podían recibir los fondos adjudicados en las subastas de dólares. Desechado ese mecanismo, lo último que se ha sabido es que la OFAC sigue buscando la vía de que ese dinero no pase a manos de PDVSA, pero no encuentran aún una manera expedita para hacer circular esos recursos provenientes de la venta del petróleo.
Un punto aquí bien importante -y al que pocos se han referido- es cómo va a hacer el BCV para defender la moneda si en teoría no recibirá dólares para las reservas internacionales.


