Miami.- El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, criticó con dureza a los gobiernos de izquierda en América Latina sin referir los efectos de las sanciones financieras que limitan el desenvolvimiento cotidiano de sus ciudadanos.
Pese a haber secuestrado a su presidente, Nicolás Maduro y asumir el control de la protección petrolera de Venezuela, el gobierno estadounidense mantiene las restricciones y retiene bienes y le impide el acceso a cuentas en bancos de diversos países.
Rubio se refirió a las graves crisis económicas y sociales en Venezuela, Cuba y Nicaragua, las cuales atribuye a su “modelo político”.
El funcionario estadounidense también advirtió que el impacto negativo de estos gobiernos no se limita a esos tres países sin citar los casos de México y Brasil, donde sus gobiernos izquierdistas exhiben las más prósperas condiciones económicas de la región.





