Por Fulgencio Severino
En nuestro país es usada la palabra libertad para describir un sistema de libre elección, incluyendo de expresión y difusión del pensamiento y nos quieren hacer creer que disfrutamos de dicha libertad.
Pretender hacernos creer que los dominicanos y dominicanas somos libres para elegir es negar que la mayoría del país no puede vivir donde desearía, ni trabajar lo que desean, ni comprar lo que quisieran, ni elegir o ser elegido
La libertad de mercado que caracteriza nuestro sistema económico y político es la negación de la verdadera libertad del pueblo, pues adquirir bienes y servicios en base a la capacidad económica como establece el libre mercado, es la privación mas grave de vivir acorde con nuestros deseos y por tanto de la libertad.
El pueblo vive condenado al empleo que tiene aunque le paguen bajo salario, lo maltraten, no es lo que quisiera trabajar, porque no encuentro otro, porque no le dan prestaciones, porque debe pagar el alquiler de la casa, el préstamo, los servicios de energia y agua, por muchas razones mas es esclavo del trabajo que ha lografo conseguir.
No puede ir al medico que desea porque carece de recursos, no vive en el lugar y casa que desea por su bajo salario, no puede comprar una casa porque la vivienda es un negocio especulativo financiero y no un bien social y su costo es tan elevado que con el salario que recibe es insuficiente.
Entonces la libertad no existe en nuestro país para el pueblo porque las privaciones económicas en que vive le impiden elegir.
Como formula Amantya Sen una persona puede poseer todos los derechos políticos y carecer de la capacidad efectiva de elegir si no dispone de alimentación, salud, educación, vivienda o ingresos suficientes.
Y Polanyi expresa que sucede también cuando necesidades esenciales, trabajo y propiedad quedan sometidas al mercado las personas dependen de ingresos para acceder a ellos y son convertidos en libertades condicionados por la capacidad de pago. Pero tampoco disponemos de la libertad del tiempo para la jornada laboral o para estar con la familia.
La libertad política condicionada por la capacidad económica solo beneficia a la concentración del poder en las personas más ricas.
En nuestro país el podría esta concentrado en los grupos más ricos y aunque el pueblo ejerce la libertad de elegir y ser elegido, la capacidad de financiamiento de los más ricos favorecen a quienes ellos apoyan.
La verdadera libertad la tiene el pueblo cuando sus ingresos y el gobierno garantizan que pueda acceder a los bienes y servicios a los que aspiran las personas.
La libertad efectiva va de la mano con la derrota del dominio del poder que tienen los capitalistas.
Vamos, amigos y amigas. No desesperen, actuemos.
Libertad y justicia social van de las manos y ambas alejadas del capitalismo y abrazadas del socialismo participativo





