Nueva York, Cibercuba.- El juez federal Alvin Hellerstein, a cargo del caso contra Nicolás Maduro y Cilia Flores en el Distrito Sur de Nueva York, ordenó este jueves sellar el historial médico de Flores después de que su defensa presentara una petición complementaria para proteger esa información.
La medida responde a que la solicitud de prisión domiciliaria radicada el miércoles ante la corte federal de Manhattan incluía los registros médicos personales de Flores «sin sellar y sin tachaduras», según reconoció el propio magistrado en su resolución.
Hellerstein justificó la orden con un argumento de privacidad: «Los tribunales de este circuito autorizan regularmente la presentación de historiales médicos bajo sello, al considerar que las partes tienen un fuerte interés en la privacidad de su información médica».
El juez concluyó que «el interés de Flores en proteger la privacidad de sus historiales médicos personales prevalece sobre la presunción de acceso público en lo relativo a esta solicitud».
Con esa decisión, los problemas de salud alegados por la defensa para justificar el cambio de régimen carcelario quedan fuera del alcance público.
La defensa de Flores, de 69 años, argumentó en su petición de arresto domiciliario que la detenida padece graves afecciones cardíacas —entre ellas dolor en el pecho, arritmias, taquicardia, dificultad para respirar y mareos— y que el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, donde permanece recluida, no reúne las condiciones necesarias para su tratamiento.
Según información difundida previamente, una prueba de esfuerzo realizada en abril fue interrumpida por dolor torácico y falta de aire, y especialistas externos consultados por la defensa consideran que Flores pudo haber sufrido un infarto leve, aunque ese diagnóstico no ha sido confirmado oficialmente.
Los abogados también señalaron que su representada ha perdido más de 11 kilogramos durante el confinamiento.
Para garantizar la custodia fuera de prisión, la defensa propuso condiciones estrictas: vigilancia armada las 24 horas a cargo de la empresa Guidepost Solutions, monitoreo GPS, videovigilancia, restricción de visitas, grabación de llamadas y entrega de todos los documentos de viaje, incluido el pasaporte.
Los costos del traslado y la seguridad correrían por cuenta de la propia Flores.
Flores fue arrestada en Caracas junto a Maduro el 3 de enero de 2026 por fuerzas estadounidenses y trasladada a Nueva York, donde ambos enfrentan cargos de conspiración para narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína a Estados Unidos, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos, y conspiración para poseer armas de guerra.
Las defensas de ambos han solicitado la desestimación del caso alegando inmunidad soberana, con el argumento de que Maduro era jefe de Estado en el momento de la detención y que Flores comparte esa protección como su cónyuge.
La solicitud de prisión domiciliaria de Flores es la escalada más reciente de una estrategia que la defensa viene desarrollando desde marzo de 2026, cuando el abogado Mark Donnelly informó al juez Hellerstein sobre un prolapso de válvula mitral y obtuvo autorización para practicarle un electrocardiograma.
El juicio está fijado para el 1 de junio de 2027, con una audiencia sobre las mociones de desestimación por inmunidad soberana prevista para el 17 de noviembre de 2026.





