Por Fulgencio Severino
La respuesta de la Superintendencia de Pensiones a los cuestionamientos en algunos medios de comunicación a las inversiones de los fondos de pensiones en sectores empresariales esta alejada de los objetivos de una organismo de la seguridad social.
La inversión del 19% de los fondos de pensiones en diferentes en empresas privadas a través de diferentes mecanismos de inversión, incluyendo la compra de acciones como sucedió con Cesar Iglesia, debió dirigirse a explicar si la rentabilidad en esos instrumentos a la fecha tienen rentabilidad superior a otras opciones que justifique dichas inversiones.
Segundo que la compra de acciones de la empresa Cesar Iglesia fue una buena inversión y cual es la rentabilidad lograda al día de hoy y que no fue un salvamento a los propietarios de esa empresa en una componente política. El tercer aspecto que es de interés de la seguridad social es la rentabilidad de los instrumentos y no simplemente decir que las AFP deben considerar una rentabilidad mínima.
El sistema de capitalización de República Dominicana muestra claramente que muchos de los argumentos para justificar la implementacion son falsos. Los estudios tanto de la SIPEN como del Banco Mundial evidencian, densidades de cotización muy bajas. Aproximadamente el 49% de todos el que alguna vez ha cotizado estaba activo al momento del estudio del Banco Mundial debido a la movilidad laboral alta y regreso tardío al trabajo formal.
Entre los cotizantes solo el 20% al cumplir los 60 años tendrá 360 cotizaciones requeridas para el derecho a una pensión considerando 40 años de posibilidad de actividad laboral. El promedio de densidad de cotizaciones es de 38% del total que debía tener considerando la edad de 20 a 60 años y esa situación es peor con los trabajadores y trabajadoras del quintil mas pobres. Cuando analizamos las posibilidades de que quienes no logren las 360 cotizaciones podrían acceder a la pensión minima con el fondo de solidaridad, según el estudio del Banco Mundial menos del 18% tendrán densidad de cotizaciones entre 75 % y menos del 100%.
Este grave problema de la densidad de las cotizaciones asociado a la forma de cálculo de la capitalización individual hacen que quienes logren las cotizaciones suficientes el monto de la pensión seria de un salario mínimo porque le fue completado por el Fondo de Solidaridad debido al bajo salario que recibe y la baja tasa de reemplazo estimada del sistema entre 22% al.35% del salario. Hay que esperar si el Fondo de Solidaridad alcance.
Es evidente que los datos apuntan que los 1.3 billones de pesos de los fondos de capitalización individual son canalizamos a crear capitales financieros a favor de las corporaciones empresariales del país a costa de reducir la capacidad de consumo de bienes imprescindible del trabajador trabajadora y su familia, es un impuesto al trabajo a favor de las corporaciones empresariales y del Estado Dominicano para financiar los déficit presupuestario y del Banco Central, sin importarle que según SIPEN menos del 12% de la población de 60 años en el futuro no lejano es quien tendrá una pensión.
El capitalismo dominicano es codicioso en extremo y para satisfacer sus ambiciones paga salarios muy bajo, genera inestabilidad laboral que afectan el financiamiento de la seguridad social vía cotizaciones. Según el estudio del Banco Mundial, mas del 30% del trabajador cesanteado tarda mas de 4 años en volver a cotizar y mas del 20% tarda mas de 6 años.
Aunque el debate sobre los fondos de pensiones ha sido sobre las inversiones y habría que ver si son sobre ramas que contribuye a reducir las importaciones porque agrega valor o es sobre Barilla y cemento para mantener inflado el sector inmobiliario, turismo u otras areas de escaso valor, el debate debe ser sobre el futuro de los trabajadores, trabajadoras dominicanas y el modelo económico dominicano, incluyendo el modelo capitalista.





