Por Bolívar Santos
¿Tú no tienes un tirapiedras, Pascual?soltó uno de los presentes, con esa mezcla tan nuestra de asombro y humor, mientras un dron zumbaba sobre el techo del vocero del Colectivo José Mercado, como si buscara señal de WiFi…
La escena tiene algo de tragicomedia: siguen arribando contingentes militares a San Francisco de Macorís como si el pueblo hubiera declarado su independencia, y, sin embargo, la respuesta más inmediata de un ciudadano fue apelar a la tecnología ancestral del barrio: el tirapiedras. Innovación versus tradición, versión cibaeña.
Lo curioso, por no decir revelador, es que este despliegue, más que proteger, intimida. Y donde había dudas sobre la fuerza de la huelga convocada para este lunes, ahora hay un inesperado aliado: el exceso. Porque nada enciende más el ánimo que sentir que te vigilan y te metan temor.
José Mercado advierte que Faride Raful, el general Natera y las autoridades locales serían responsables de cualquier incidente en su contra. Refirió que determinadas voces, vinculadas a medios de comunicación buscan desacreditar y asociar a los dirigentes del colectivo con actos delictivos
Uno se pregunta, con legítima intriga: ¿maneja el gobierno alguna información de que esta huelga pretende derrocar el orden democrático, o al menos desordenar las tapas de los contenes? Porque solo una amenaza de proporciones épicas justificaría convertir un pueblo en escenario de aparente guerra.
Hasta donde se ve, y se oye, entre zumbido de dron y comentario de esquina, lo que hay son reclamos por calles, aceras y contenes en algunos barrios. Pero, por si acaso, ya tenemos vigilancia aérea. No vaya a ser que el cemento se rebele.


