Santo Domingo.- Salieron ilesos los turistas que este jueves viajaban en un yate que se volcó cuando viajaba en la ruta Bayahíbe-Saona, según informaron fuentes de la Asociación de Guías Turísticos.
Según se nota en un vídeo, los turistas extranjeros fueron rescatados y colocados en la parte de abajo de la embarcación, la cual quedó hacia arriba. De esa manera lograron movilizar y arrimar el yate hacia la costa.
Los viajeros fueron rescatados por capitanes de otras embarcaciones que circulaban en la ruta.
Fernando de los Santos, ex presidente de la Asociación de Guías de Turismo
Los extranjeros tuvieron a Santo Soriano como su guía de turismo.
Las causas del incidente
Los ejecutivos de firmas de turoperadores han facilitado el desplazamiento de los conductores experimentados para preferir a “improvisados”, dijo Fernando de los Santos, expresidente de la Asociación de Guías de Turismo de República Dominicana (Asoguiturd).
“Es un lujo para esos jóvenes de la costa decir que son capitanes de lanchas y son preferidos por los operadores de turismo porque les pagan menos que a los experimentados y debidamente entrenados”, dijo De los Santos.
Según el líder de los guías turísticos, otro motivo de esos “ya frecuentes” incidentes es por la falta de regulación y controles oficiales.
“La Patria comienza y termina en la frontera”. La expresión la hemos escuchado en múltiples ocasiones en alocuciones de gestores políticos y de gentes comunes. ¿Pero eso ocurre en realidad? A muchos dominicanos les gustaría que así fuera. No se trata de un encomio nacionalista y anti-haitiano, va mucho más allá, se trata de plantear nuevas políticas pro-Dominicana independientemente de Haití, es decir, implementar políticas de desarrollo fronterizo sin que para ello tengamos que depender del curso de los acontecimientos y los esfuerzos que pueda realizar para su propio bienestar el vecino Haití.
Pero ocurre que la problemática haitiana está cada día más latente en el país, especialmente ahora que estamos en los preámbulos de la lucha política electoral interna.
No se puede eludir la presencia cada vez más incisiva de la crisis haitiana en nuestros debates partidarios. La oposición exhibe como arma letal una alegada indiferencia del gobierno ante la masiva penetración de ilegales haitianos en el territorio nacional. El propio presidente de la República, Luis Abinader, refutó con energía esos señalamientos en su discurso de Rendición de Cuentas pronunciado ante la Asamblea Nacional este 27 de febrero.
“Asambleístas. Pueblo dominicano:
Nunca la situación de nuestro país vecino había sido tan dramática. Haití es hoy un país devastado por las crisis, con un Estado colapsado y una comunidad internacional que no actúa”. Eso suena como un grito de alerta dicho así por un Jefe de Estado de la raigambre política del actual presidente. No se trata de un simple analista u observador de la crisis haitiana.
Parece decirnos que “algo se cocina” para el destino inmediato de nuestra nación. ¿Sabrá el mandatario de algún plan que no nos quiso revelar en estos momentos y por eso hizo su llamado a no politizar el tema haitiano, y a que nos unamos –sin banderías políticas- para afrontar lo peor? ¿Está en juego nuestra soberanía? ¿Qué se urde contra la Patria de Duarte, Sánchez y Mella?
“Por eso, les pido a todos responsabilidad para apartar el problema haitiano de nuestra lucha partidista y que lleguemos a un gran acuerdo nacional, a un pacto de país, que nos comprometa desde nuestras posiciones y que dé una respuesta unánime en la defensa y la protección de nuestra soberanía”, ha enfatizado el mandatario en su alocución a la nación en este 179 aniversario de nuestra independencia.
El mensaje es “más claro que el agua de un manantial”.
Nos toca ahora a cada dominicano poner –en la medida de nuestras posibilidades- nuestro “granito de arena” para contribuir a que estos oráculos que se ciernen sobre el suelo patrio “se disuelva en agua de sal”, como reza la frase popular. En ese tenor, sugerimos que entre los esfuerzos comunes que realicen el gobierno y la oposición política al margen de la lucha partidaria, se adopten las siguientes políticas de Estado:
-Crear un Consejo de Expertos de las distintas ramas del saber y de nuestras Fuerzas Armadas para realizar estudios científicos permanentes de “la realidad de Haití” que sirvan de base para formular políticas de largo plazo y no nos sigan sorprendiendo estos hechos lamentables que ocurren en el vecino Estado.
-Formular políticas de incentivos que contribuyan a revertir el éxodo de habitantes de las cinco provincias fronterizas que por diversas razones han abandonado sus terruños en esas zonas del país. Destinar una buena parte del Presupuesto de la Nación para realizar infraestructuras en las provincias, municipios y comunidades de estas zonas. Se debe incluir, además, construcción de viviendas y acceso a educación, recreación, deportes, cultura, etc. También, incentivos especiales para crear pequeños negocios y facilidades de transporte, buenas carreteras, etc.
-Fortalecer los incentivos fiscales para el fomento de grandes empresas, negocios, industrias (zonas francas especiales) –existe una ley que puede ser modificada para hacerla más atractiva para producir para fines de exportación, no solo para Haití sino pensando en los mercados mundiales. En esas regiones existen miles de tareas de tierra ávidas de ser intervenidas e integradas a la producción.
Entendemos, por tanto, que un “acuerdo nacional” como el que demandó el Presidente Abinader tiene que contemplar entre sus objetivos a corto y largo plazo, la formulación concertadas, destinadas a impulsar políticas de desarrollo socio-económico que tengan como meta fundamental, crear “una clase media vigorosa, robusta y de raigambre patriótica” que sirva de soporte, no solo para el progreso regional, sino también para que nazca en estas zonas “una burguesía nacionalista” que sea capaz de convertirse en una especie de “muralla humana” ante cualquier afán del vecino Estado de avanzar hacia esta parte de la isla.
Dicha propuesta incluye que la clase política se ponga de acuerdo para elaborar y emitir leyes, decretos, reglamentos, presupuestos, etc. que fundamenten estas políticas y faciliten:
-Enfocarse en los recursos humanos y naturales si es que deseamos mantener la frontera por los siglos de los siglos.
-Crear un ciudadano que viva en la frontera con el nivel de confort de ciudades como el Gran Santo Domingo y Santiago, etc.
-Abandonar las intervenciones con obras de “parchos”. Acordar el destino de una parte importante del Presupuesto de la Nación para ser invertidos en las cinco provincias fronterizas durante un periodo de 30 años. La medida deberá ser mantenida por ley hasta consolidar una férrea economía fronteriza y el surgimiento de una poderosa “clase media productiva” con miras a convertirse en una “burguesía nacionalista” en esta preterida región del país.
Para cerrar mis sugerencias, cito estas propuestas que formuló el Presidente Abinader:
“República Dominicana en todo lo relacionado con Haití y sus crisis, debe tener una posición unificada o del más amplio consenso.
Debe enviar un solo mensaje, a partir de los postulados iniciales de la política exterior: no hay ni habrá solución dominicana a los problemas de Haití; los problemas de Haití deben resolverse en Haití, mediante una fórmula de corresponsabilidad compartida, que no excluya a los haitianos, pero que garantice el compromiso de los que más deben y pueden, entre los países más desarrollados”.
“Llamo desde aquí a un gran Pacto de Nación, para una política de Estado, firme, estratégica y uniforme que proteja y dé confianza al pueblo dominicano. ¡Sigamos haciendo Patria!”.
Creemos que independientemente del actual ambiente político pre-electoral, las inversiones que afirma el gobierno ha realizado en la zona fronteriza, el reequipamiento y mejoramiento de las condiciones de vidas de militares allí apostados, y de “la consabida estrechez de visión de nación de los actuales líderes”, el país debe poner atención a lo dicho por el mandatario sobre Haití porque “según parece, se cuece algo” que no es bueno para la Patria de Duarte.
Santo Domingo, 3 de febrero de 2023.- El Turismo de República Dominicana experimentó el segundo mejor mes de febrero de toda su historia con la llegada de 566,235 pasajeros.
Esto representa un crecimiento de 268% con respecto al año 2021, manteniendo la tendencia de recuperación que ha tenido este sector desde septiembre del año pasado.
El ministro de Turismo, David Collado, presentó, como de costumbre, los resultados del mes de febrero acompañado de la viceministra Jaqueline Mora y del presidente de la Asociación de Hoteles y Turismo de República Dominicana (ASONAHORES), Rafael Blanco Tejera.
Collado explicó que en solo dos meses República Dominicana lleva acumulados más de 1 millón 100 mil turistas, mientras que en 2021 la cifra era de 400 mil, lo que representa un crecimiento de 271% respecto al año pasado.
“Los niveles de flujo de turistas siguen manteniéndose a los niveles de antes de la pandemia en República Dominicana, mientras que la mayoría de los destinos de Centroamérica y el Caribe no están ni cerca de lograr semejante recuperación», declaró Collado.
Para el funcionario, esa realidad demuestra una vez más que las medidas tomadas por el Gabinete de Turismo que encabeza el presidente Luis Abinader «han sido las correctas» y que «seguimos por buen camino”.
Jacqueline Mora, viceministra Técnica de Turismo
Otros datos
La viceministra Jaqueline Mora explicó que de los no residentes que visitaron el país, unos 474 mil eran extranjeros y 92 mil dominicanos. La distribución continental de los turistas extranjeros corresponde a un 60% de Norteamérica, 30% de Europa, 9% de América Latina y un 1% del resto del mundo.
Mora dijo, además, que 6 de cada 10 turistas se alojaron en hoteles, los cuales tuvieron una ocupación promedio por encima del 75%, con un average de 7 noches de duración por turista, siendo Romana/Bayahíbe la zona de mayor ocupación con más de 90% promedio, seguido de Bávaro Punta Cana con 79%, seguido de Sosúa y Cabarete con 72%.
En febrero de 2022 llegaron al país 4,300 vuelos de 130 líneas aéreas diferentes, siendo el aeropuerto de mayor tráfico el de Punta Cana y el aeropuerto de La Romana el de mayor crecimiento.
Mientras que por la vía marítima se registraron 93 operaciones de cruceros en las cuales llegaron al país 169 mil no residentes, con el de Amber Cove, en Maimón, Puerto Plata como puerto principal.
El presidente Luis Abinader y la subsecretaria adjunta del Departamento de Estado de Estados Unidos para Asuntos del Caribe y Haití, Barbara Feinstein
Por Germán Reyes
Santo Domingo.- La visita a la frontera Norte el miércoles, 1 de marzo, de la subsecretaria adjunta del Departamento de Estado de Estados Unidos para Asuntos del Caribe y Haití, Barbara Feinstein, implicaría una reacción a la advertencia del presidente dominicano Luis Abinader en su discurso ante las cámaras del Congreso el pasado día 27 de febrero, en el sentido de que “nuestra política migratoria la marca solo el Gobierno dominicano”.
La insinuación ha sido realizada por medios informativos dominicanos al reseñar el hecho y destacar que la funcionaria extranjera realizó su recorrido acompañada de militares de su país, y sin ofrecer la menor señal respecto al objetivo de su misión.
Los enfoques de los «opinólogos» de distintos medios que han seguido el desarrollo de ese y otros incidentes obvian la posibilidad de que las autoridades estadounidenses alberguen el interés en solo conocer la frontera o los trabajos de construcción del muro que realiza el gobierno dominicano. Uno y otro de esos aspectos son visibilizados desde cualquier parte del mundo por las facilidades que dispensa la tecnología, que está al alcance de los ciudadanos de todos los países del mundo.
Militares dominicanos también acompañaron la funcionaria de alto nivel en Estados Unidos, en un rol que, al parecer, se limitó al de guías para facilitar el trayecto que debió transitar la funcionaria extranjera en la frontera Norte.
El gobernante dominicano advirtió sobre la crisis de seguridad en Haití para relacionarla con eventuales amenazas a la estabilidad en República Dominicana.
Por igual, resalta el espíritu de la defensa a la soberanía dominicana que ha sido matizada por el discurso ultranacionalista que se refieren a supuestas presiones de Estados Unidas para establecer centros de refugiados en el lado Este de la isla.
¿Soberanía solo frente a Haití, como en 1844?
Pese a esas circunstancias, los voceros de sectores ultranacionalistas se han abstenido de resaltar su apego al concepto de dominicanidad, y de defensa de la soberanía y de la patria cuando de haitianos se trata.
Incluso, esas posturas expuestas de manera altisonante y con amenazas que en muchos casos han llegado a acciones de hecho contra quienes les han adversado, son erigidas contra los haitianos
Nunca antes había sido tan visible, y por mismo, tan evidente, la determinación de una organización política de procurarse, mediante la compra burda, y hasta abusiva, de militantes de organizaciones opositoras, como lo ha hecho recientemente, y lo sigue haciendo, el Partido Revolucionario Moderno. Y no es que los demás partidos, en una medida u otra, no lo hicieron cuando en su oportunidad fueron gobierno, pero, siempre guardaron las formas, siempre fueron discretos.
Esta vez ha sido tan grosero el recurso utilizado que altos dirigentes nacionales de esta misma organización política lo han cuestionado, y sus mismos militantes, los de abajo, los de las bases, han estallado en frustraciones e impotencia, pues no visualizan la supuesta ganancia política que esa generosidad mercantil le tributa a su partido siempre que no ven esa misma esplendidez para con ellos quienes fueron los que, a su entender, hicieron el trabajo para su partido esté hoy en el poder.
El jurista Víctor Mateo Vásquez, en una publicación reciente, explica que ese “transfuguismo enraizado”, de proceder antiético, se debe a que la fidelidad de un militante partidario ha llegado a depender de si su organización está en el gobierno o si no lo está y que, fruto de ese proceso de desideologización de los partidos, sólo ha quedado un “sistema de prebendas”.
En Barahona la compra de voluntades, o la “infidelidad partidaria”, ha sido tan descarada, que sólo con lo que el gobierno le regala del erario público a uno de los tránsfugas recién llegado al PRM, dicen los perremeístas que pueden comer “decentemente” más de veinte compañeritos de las bases.
Esos que levantaron banderines y vocearon en una caravana no entienden que buscar el poder y tratar de mantenerlo son dos cosas distintas.
El doctor Edgar Augusto Féliz Méndez, presidente provincial del PRM en Barahona, en una reacción a la oleada de protestas directas y mediáticas por las costosas recientes adquisiciones de su partido, dijo que sus compañeros “pudieran tener razón desde el punto de vista emocional y sentimental en sus quejas”, o sea, que para él sus compañeros no tienen razones materiales, no tienen necesidades que suplir, porque sus quejas tienen orígenes en sus emociones y en sus sentimientos.
Hasta ahora no se sabe quién fue el mercader de las “infidelidades partidarias” en Barahona aunque el presidente provincial del PRM da a entender quién fue, y en una actitud no muy común en un político de su estirpe, escurre el cuerpo de la tempestad provocada por los inusuales nombramientos y afirma que nunca ha intervenido, ni ahora ni antes, en los nombramientos de Barahona, con excepción de los Comedores Económicos.
Da a conocer que él “no estaba ahí” cuando se nombró a esa “gente que nada aporta ni aportará a la causa de este partido, muchos de esos nombramientos por amiguismo y otros por trabajos de índole de personas que no tienen tropas para justificar los salarios que en muchos casos les asignaron”.
¿Y, entonces?
No estaba ahí cuando se nombraron a esas personas, pero, continuarán con ese tipo de nombramiento, pues “al PRM le costó 16 años llegar al poder y no lo vamos a botar en cuatro con nuestros comportamientos”, dijo el director general de los Comedores Económicos del Estado.
Ahí es que está el detalle. Los partidos de la oposición deben esperar a que la sangría continúe a borbotones pues el gobierno seguirá con las compras y de seguro encontrará mercancías a cambio que las incluyan en el Programa Supérate del Gobierno Central, en la alcaldía del municipio de Barahona, en el Ministerio de Industria y Comercio, o en cualquier otra institución del Estado.
A la izquierda el muro, a la derecha los manglares
Por Paola Tejeda
A las 9 y 5 minutos de la mañana del domingo 26 de febrero, llegamos, un compañero y yo, a las cercanías de la frontera dominico-haitiana ubicada en el suroeste de Pepillo Salcedo, un pueblo encerrado entre el letargo de su pasado y su futuro, entre las ruinas de lo que en su momento fue su principal actividad económica, la producción y exportación de guineo por la Grenada Company y la devastación que viene previo a la construcción de varias obras: el muro domínico-haitiano, el puerto de Manzanillo y la Central Termoeléctrica de Manzanillo. La aridez del proceso de construcción de estas obras de infraestructura se ve matizada por el verde del Parque Nacional de Estero Balsa, al este del pueblo, por los manglares que bordean el Río Masacre y por el azul de la Bahía de Manzanillo.
En ese lado de la frontera, donde, generalmente no sucede nada, los militares que nos ven llegar a la construcción del muro nos miran con sospecha mientras tomamos fotos de la destrucción de los Manglares que bordean el Río Masacre. Primero se acercó uno en una moto y se detuvo frente a nosotros esperando a que nos fuéramos. Al ver que duraríamos un tiempo allí, llegó un segundo militar, más adelante un tercero, a los veinte minutos, ya eran cuatro. Cada saludo era un intento simpático de hacernos saber que estaban allí vigilándonos. Y también, una muestra de la idiosincrasia que se seguirá desplegando con la construcción del muro fronterizo: los militares son el poder de la zona.
Mientras tanto, nosotros nos medíamos con el muro, sorprendidos por lo diminuto de esa obra frente a la inmensidad de la naturaleza: los Manglares. Detrás de estos Manglares y del río Masacre, no hay una población haitiana en lo inmediato y, si lo hubiera, los manglares no hubiesen sido el área más propicia para cruzar a República Dominicana. Después de todo, el mar está cerca y el tráfico de personas desde Haití hacia la República Dominicana se da por las vías “oficiales”, por lo que construir el muro, o la “Verja Fronteriza Inteligente” como se le llama oficialmente, en esta área, era innecesario.
Uno de los que consideraba que esta construcción en el área era innecesaria es el arquitecto David Gouverneur, profesor desde hace 20 años en dos departamentos de la Universidad de Pensilvania, el de Arquitectura de Paisaje y Planificación Regional y el de Planificación Urbana en la Escuela de Diseño Stuart Weitzman.
“Mi opinión era que el muro en ese tramo no era necesario, porque ya hay una caída topográfica tremenda, existen los manglares, que es una zona muy difícil y para colmo no existe una comunidad haitiana del otro lado inmediatamente”, explicó Gouverneur, quien estuvo involucrado durante aproximadamente un año en un proceso de colaboración entre la Universidad de Pensilvania y el gobierno dominicano, a través del Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo, para el desarrollo de Pepillo Salcedo.
El contacto entre la Universidad de Pensilvania y el Ministerio de Economía, se dio a través de otro Arquitecto de origen domínico-puertorriqueño, Ariel Vazquez, quien había sido testigo del impacto del trabajo de la universidad en otras ciudades latinoamericanas. De este proceso, que la Universidad de Pensilvania ha llevado a cabo en casi 15 países latinoamericanos a lo largo de 20 años, surgieron varias propuestas que podrían transformar a Pepillo Salcedo y a otros dos pueblos fronterizos en un precedente positivo de planificación urbana y desarrollo sostenible. Propuestas que, además, no le costaron nada al gobierno porque fueron trabajadas Ad Honorem por la universidad estadounidense con un grupo de profesores y estudiantes de postgrado con conocimientos en arquitectura, ingeniería y paisajismo.
Estudiando Pepillo Salcedo, Pedernales y Jimaní, David y su equipo se percataron de que la valla fronteriza no debería ser una solución única a lo largo de toda la frontera.
“A medida que transcurre la frontera, van cambiando las condiciones ambientales, hay zonas pobladas, hay zonas no poblada, hay zonas de caída topográficas muy fuertes, hay zonas mucho más desérticas y prácticamente horizontales, hay zonas donde está el río, en Pedernales, que es muy amplio. La línea de la frontera atraviesa condiciones sumamente variadas. Y nosotros decíamos, como planificadores, como técnicos, que la valla debería adecuarse a las distintas zonas de la frontera. No podía aplicarse una misma solución técnica”.
Justo entre el Río Masacre y Pepillo Salcedo, hay una vista hacia el horizonte de Haití en la que David y sus estudiantes proponían una solución distinta a la del muro. “Hay momentos en que el terreno sube, asciende, se ve encajonado el Río Masacre y se ve hasta el horizonte Haití. Es una vista espectacular sobre el Masacre y sobre el territorio haitiano. Nosotros decíamos: Esta vista tiene el riesgo de perderse en el futuro, porque, generalmente, el desarrollo humano le da la espalda a los ríos. Las casas que iban a ubicar en el estuario del Río Masacre por la construcción de la valla fronteriza, ya le daban la espalda al río, es decir, los desechos iban a caer en el río. Esto es una oportunidad de tener un paseo, un parque lineal, que sirva a la comunidad. Y la mejor forma de resguardar la frontera es viéndola, no dándole la espalda, así se evita un tráfico ilegal”.
Paola Tejeda
Sin embargo, a pesar de haber trabajado en conjunto con las autoridades locales de Pepillo Salcedo y de tener aproximadamente un año trabajando con el Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo realizando propuestas que incluían utilizar el área y la vista entre Pepillo Salcedo y el Río Masacre, a Gouverneur y a su equipo también les sorprendió la noticia de que el muro entre Pepillo Salcedo y el Río Masacre ya estaba construido. Construcción que destruyó más de 6,000 metros cuadrados de manglares, dejó del otro lado del muro suelo dominicano y perdió de vista parte del Río Masacre hasta su desembocadura en el mar. Además del daño medioambiental ocasionado, se desperdició otra posibilidad de generar una solución que asegurara el desarrollo urbano sostenible de la zona.
Otra de las alertas del daño que provocaría la construcción del muro en esa zona vino del presidente de Guardianes Marinos de la Bahía de Manzanillo, Roque Taveras, quien había avisado que esta construcción iba a cortar “la garganta” del cuerpo de agua proveniente del Río Masacre que alimenta de agua a los manglares de la zona, así que los 6 mil metros cuadrados destruidos se convertirían en más de 2 mil tareas pérdidas de este ecosistema, perteneciente a la Laguna Saladilla, declarado como Área Protegida en 1983.
Según el presidente de Guardianes Marinos, una asociación de pescadores que se dedica a velar por la protección de los manglares para vivir de forma sostenible de la pesca que se da en la zona, la decisión de destruir los manglares y dejar terreno del otro lado del muro, se tomó porque era “menos costoso” con relación a construir el muro alrededor de todo el borde del río masacre.
Roque se percató de la potencial destrucción desde que empezaron a ocurrir los movimientos de tierra, habló con el Ministerio de Medioambiente para que, si se iba a proceder con la construcción, al menos construyeran un sistema de alcantarillado, de manera que las aguas pudieran fluir y no muriera todo el ecosistema de manglares de alrededor. Sin embargo, este pedido no fue escuchado por el Ministerio de Defensa, quienes procedieron a echar la zapata de la construcción sin el sistema de alcantarillado. “¿Qué puede hacer un civil frente a unos militares?”, se preguntaba Roque. El muro simbólico entre la milicia y la ciudadanía a la que están llamadas a proteger no a intimidar, ya estaba construido.
Cuando el escándalo de la destrucción de manglares llegó a la prensa, se dio la orden de romper la zapata que ya estaba construida para agregar el sistema de alcantarillado, revelando así, la falta de planificación y articulación entre los ministerios antes de construir una obra de esa magnitud, pero además, la falta de criterio medioambiental.
Propuesta de la Universidad de Pensilvania. A la derecha, en amarillo, Parque Lineal entre Pepillo Salcedo y frontera domínico-haitiana
Para algunas personas, muchas de las que desconocen la dinámica de convivencia que se da en la zona fronteriza, la forma en la que funciona el tráfico ilegal de personas a través del personal que está llamado a regularizarlo y la importancia de proteger nuestros recursos naturales, la destrucción de estos manglares son un mal menor y no debe ser obstáculo para la construcción de la obra que el gobierno dominicano ha querido presentar como neurálgica para la seguridad nacional. Sin embargo, los manglares son verdaderos guardianes de nuestra isla, en ellos no solo se encuentra un diverso refugio de especies que también aportan a la pesca y al turismo, sino que también protegen nuestra isla frente al impacto de fenómenos como huracanes, tormentas e inundaciones, también mitigan el impacto del cambio climático, secuestrando y almacenando CO2.
Haber visitado el lugar, nos permitió confirmar que el muro no es más que un símbolo de poder político y militar, sin criterios de planificación urbana y sostenibilidad medioambiental, que además, está reforzando una dinámica de intimidación militar en el área, donde militares están limitando, incluso, el tránsito de pescadores y guardaparques dominicanos en el Parque Nacional Estero Balsa.
Es sencillo construir sobre la lógica de que la destrucción de Manglares son un “mal menor” frente al mito histórico de la “invasión haitiana silente”, después de todo, la nobleza de la naturaleza está en desventaja frente al imaginario que el gobierno quiere reforzar: la del poder político y militar del cemento, las armas y la vigilancia con alta tecnología.
Santo Domingo.- El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) ha registrado a 156 médicos candidatos de Venezuela, Nicaragua, Colombia, Bolivia, Haití y Perú, quienes han accedido a participar en la convocatoria internacional de médicos especialistas para fortalecer el IMSS-Bienestar, según informan los medios haitianos.
Durante una conferencia realizada en la capital haitiana, Puerto Príncipe, el director del instituto, Zoé Robledo, explicó que estos médicos cubrirían especialidades como traumatología, anestesiología, cirugía general, ginecología, pediatría, medicina interna y radiodiagnóstico.
Zoé Robledo, director del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS)
“Es muy importante, es la primera vez que se hace así, se ha hecho la convocatoria internacional para los que estaban interesados y que tomaron cierta opción de los puestos están terminando la documentación, sobre todo en materia de extranjería y vamos a tener estos 156 médicos”, explicó el azteca, según reseña el diario haitiano en línea Rezo Nòdwès.
Según Robledo, los futuros médicos ya tienen todos los documentos necesarios y solo están ultimando los trámites.
Verón.- Fue encontrado un cuerpo sin vida en la calle Primera, del residencial El Ejecutivo, específicamente en los apartamentos Nancy, en la zona de Bávaro.
La víctima es una mujer de nacionalidad rusa, identificada como Ezhova Valeria, de 33 años de edad, soltera.
El médico legista actuante, doctor Polanco Guzmán, certificó que la mujer falleció a consecuencia de hipoxia, originada cuando no llega suficiente oxígeno al cerebro.
Según informó una amiga de la hoy occisa, también de nacionalidad rusa, la mujer se encontraba en estado depresivo. Había rentado el apartamento el pasado viernes, 24 de febrero.
San Cristóbal. – Unos presuntos atracadores irrumpieron en una casa con su propietario dentro, amarrándolo y torturándolo hasta acabar con su vida y obtener todas las pertenencias de valor que pudieran haber allí.
El hecho tuvo lugar en el sector de Samangola, en San Cristóbal.
La víctima del atraco fue identificada como Crusito Puello, mejor conocido como “Cholongo”, quien se hallaba en horas de la madrugada en su vivienda como de costumbre, cuando unos atracadores lo allanaron, lo golpearon, lo amarraron y posteriormente lo mataron.
Según cuentan los vecinos, el cuerpo fue hallado en la mañana del lunes 27 de febrero.
La casa estaba hecha un desastre y desordenada. Al parecer los malhechores estaban buscando algo de más valor que no sea lo que ya habían hallado.
Los atracadores lograron llevarse el motor de alias Cholongo, su cartera y el celular.
El director general del Ministerio de Juventud, Deporte y Acción Cívica (Mjsac), Mario Florvil, fue secuestrado por bandidos armados
Puerto Príncipe, (LFH) 1 de marzo de 2023.- Una nueva víctima en las filas de los funcionarios estatales. En efecto, el director general del Ministerio de Juventud, Deporte y Acción Cívica (Mjsac), Mario Florvil, fue secuestrado por bandidos armados.
La acción tuvo lugar en la carretera a Frères, comuna de Pétion-Ville, en el departamento Oeste.
Según información reportada por un alto funcionario del Ministerio, los bandidos lo secuestraron cerca de su residencia particular construida en la zona mencionada. Florvil rertornaba del polideportivo.
Jeanty Fils Exalius
Otros dos casos
Además, fue secuestrado el 22 de febrero de 2023, en Delmas 31, el director de Comunicación del Ministerio de Salud Pública y Población, Jeanty Fils Exalius, quien se encuentra en libertad.
Después de unos 6 días de secuestro, fue liberado este martes por la noche contra un rescate, cuyo monto no se revela.
El Jefe de Protocolo de Palacio Nacional, Yves Mazile
En cuanto al Jefe de Protocolo de Palacio Nacional, Yves Mazile, víctima del secuestro del 19 del mismo mes, sigue en manos de los secuestradores.
Mazile fue secuestrado junto a su conductor en la localidad de Delmas, en Puerto Príncipe, informó este lunes la Policía Nacional.
«Efectivamente, fue secuestrado. La Dirección Central de la Policía Judicial (DCPJ) está trabajando en el caso», declaró a la agencia EFE una fuente policial.
Unos bandidos no identificados y fuertemente armados secuestraron al funcionario estatal y a su chófer en Delmas 31. Mazile ocupa el puesto de jefe de protocolo del Palacio Nacional desde hacía más de dos décadas. Fue secuestrado después de dejar a su mujer en la iglesia.