Caracas, Univisión.- Una cárcel venezolana con piscina para que jueguen los niños de los presos, con discoteca y mesa de billar para los reclusos y sus visitas, y con puestos de comida atendidos por los propios detenidos fue desalojada este martes por el gobierno.
Esta prisión, el Internado Judicial de San Antonio, ubicada en la turística isla de Margarita, funcionaba bajo las normas impuestas por los presos, como ocurre en la mayoría de los centros de reclusion venezolanos.
Hasta finales de enero, este penal estuvo dirigido por Teófilo Alfredo Rodríguez Cazorla, alias «El Conejo», que no era un funcionario de algún ministerio sino el pran, como se conoce en Venezuela al líder de los reclusos en cada.
Rodríguez Cazorla fue asesinado a balazos en una discoteca cuando difrutaba su libertad condicional. Los presos lo despidieron no entre llantos y abrazos sino con descargas de munición. En videos difundidos en Internet se les ve disparar sus ametralladoras y pistolas desde el techo del recinto y bajo la mirada indiferente de la militar Guardia Nacional Bolivariana.
«Con autoridad y respeto a los privados de libertad realizamos el desalojo del Internado Judicial de Nueva Esparta», escribió en su cuenta de Twitter la ministra de Servicios Penitenciarios, Iris Varela.
Hace cinco años, la ministra apareció en una fotografía abrazada con Teófilo Rodríguez en su celda, en lo que se presume fue una visita gubernamental al pran. A Varela se le critica por su estrecha relación con pranes que han confrontado directamente al Estado.



