Por Germán Reyes
Santo Domingo.- La Dirección General de Migración (DGM) deportó a 7 madres lactantes y a sus bebés después de cumplir más de 60 horas de torturante prisión en la cárcel de Haina, donde son retenidas las personas antes de su traslado al poblado de Carrizal, Elías Piña, en la frontera con Haití.
“A eso de las ocho de la mañana se las llevaron para Haití”, dijo Sami Dufrene, esposo de Irana Edouard, también deportada con su criatura de seis meses.
Edouard fue apresada por los agentes de Migración alrededor de las 8:00 de la noche del pasado domingo. “Ahí en Haina desde las ocho de la noche del domingo (60 horas) hasta las dos de la tarde del lunes no le dieron siquiera agua”.
Algunas de las otras mujeres habían sido apresadas desde la mañana y la tarde del domingo, dijo Edouard antes de que se le montara en un camión-celda para llevarle de vuelta a su país, Haití.
De acuerdo con los testimonios de Edouard, antes de que el pasado lunes les brindaran arroz con spaguetis como primera comida, los niños habían defecado y permanecían desnudos por el calor y la falta de agua para asearse.


