“No se trata de un paro forzoso como cuando los empleados de EDH pulsaron el botón de parada de emergencia de la central de Péligre. Una vez activado el circuito, los empleados encargados de iniciar el proceso para volver a poner en marcha la central son los que están en huelga”, explicó el sindicalista.
Si la crisis política y el asesinato del presidente Jovenel Moïse han pasado a ser parte del paisaje para muchos haitianos es porque a diario enfrentan problemas mucho más urgentes e ineludibles. El acceso a la energía es uno de ellos. El país caribeño es el único de la región que carece de acceso universal a la energía. Y, paradójicamente, es el que tiene los precios más altos por este servicio
Precisó que los disparos de las subestaciones son habituales y pueden estar ocasionados por el más mínimo fallo, sin embargo, no siempre provoca la desconexión general de la red.
Por lo general, este tipo de problema, si no hay complicaciones, puede resolverse en una hora, indicó.
El sindicalista llamó a los huelguistas a ofrecer una tregua para limitar el impacto de la ausencia de electricidad en la población, e instó a las autoridades a cumplir las reivindicaciones de los inconformes.
Según cifras del Banco Mundial en 2019, solo el 45% de los haitianos tiene acceso a la electricidad, una de las tasas más bajas del mundo
Los trabajadores de la central hidroeléctrica de Péligre fueron al paro para exigir cinco meses de salarios atrasados.
A finales de abril, el Gobierno prometió pagar dos meses de adeudos a inicios del siguiente mes y los tres restantes al concluir mayo, sin embargo, solo cumplió con el primero de los plazos.
El movimiento tiene lugar un mes y medio después de otro similar que mantuvo al país sin servicio eléctrico durante un mes, y la crisis energética, sumado a la escasez de combustible causó la reducción de los servicios, incluso en los hospitales públicos.
Si bien la electricidad es generalmente un dolor de cabeza para los países insulares, la situación de Haití comparada con la del país vecino, República Dominicana y otras islas del Caribe, muestra que es un problema que se debe a razones internas. Mientras que Haití tiene solo entre 250 y 400 MW para abastecer de energía a 11 millones de habitantes, según datos del Banco Mundial en 2018, República Dominicana tiene una capacidad instalada de 3,000 MW para una población similar


