Inicio Blog Página 100

El nuevo ‘modus operandi’ de las pandillas de jovencitas asesinas

Estocolmo, RT.- Suecia, que alguna vez fue símbolo de seguridad y bajos niveles de criminalidad en Europa, se ha enfrentado en los últimos años a un aumento de asesinatos violentos como resultado de enfrentamientos entre pandillas. Aunque antes utilizaban a jóvenes de grupos desfavorecidos, como migrantes o adolescentes con enfermedades mentales, para facilitar sus delitos, ahora las bandas criminales han comenzado a reclutar a jóvenes suecas.

De acuerdo con una investigación de The Telegraph, los gánsteres suecos idearon una forma de contactar con adolescentes suecas de hasta 15 años a través de las redes sociales, ofreciéndoles grandes cantidades de dinero a cambio de actos criminales, como la compra y fabricación de explosivos, y la comisión de asesinatos. Las pruebas revisadas por el medio muestran que por cada homicidio las chicas pueden recibir casi 16.000 dólares, mientras que por los explosivos los pagos serían mucho menores.

El peligro de los alimentos ultraprocesados para hombres

Bucarest, RT.- Los alimentos ultraprocesados han invadido las mesas de consumidores de todo el mundo, al convertirse en una alternativa rápida y económica a la hora de comer. Sin embargo, al atravesar tantos procesos para llegar hasta el producto final, estos alimentos pierden mucho valor nutricional y se llenan de otras sustancias que no son beneficiosas para el cuerpo humano, lo que hace que aumenten el riesgo de generar enfermedades como la obesidad.

Además de esto, un reciente estudio encontró que la ingesta de este tipo de alimentos afecta directamente la salud reproductiva de los hombres, incluso si no se consumen en exceso. De acuerdo con la investigación, realizada sobre 43 varones de entre 20 y 35 años, la comida ultraprocesada puede provocar un aumento del nivel de distintos contaminantes como los ftalatos, sustancias disruptoras hormonales que están presentes generalmente en los envases plásticos, recoge ZME Science.

A su vez, se observó que la presencia de este químico provocó una disminución en los niveles de testosterona y la hormona folículo estimulante, cruciales para la producción de esperma.

Para obtener estos resultados, los investigadores sometieron a los participantes a dos dietas diferentes, pero con la misma carga calórica. Mientras una se basaba únicamente en alimentos ultraprocesados, la otra estaba compuesta de comidas sin procesar.

Luego de consumir ambas dietas por tres semanas, con un periodo de descanso de tres meses entre ellas, los hombres que comieron comida ultraprocesada ganaron 1 kg más de grasa, en comparación con los que siguieron el otro plan alimenticio, como consecuencia de la reducción de un regulador clave del metabolismo.

«Nos impactó la cantidad de funciones corporales alteradas por los alimentos ultraprocesados, incluso en hombres jóvenes sanos. Las implicaciones a largo plazo son alarmantes y resaltan la necesidad de revisar las pautas nutricionales para una mejor protección contra las enfermedades crónicas», afirmó el autor principal del estudio, el profesor Romain Barrès. La investigación se publicó en la revista Cell Metabolism.

ASÍ LO VEO YO: Verón-Punta Cana, Bávaro y la crisis vial

Por Ephraim Alburquerque

Lo que está ocurriendo en Veron, Bávaro y Punta Cana no es una simple incomodidad para los residentes ni un mal rato para los turistas: es una crisis en cámara lenta que amenaza con desbordarse. La zona que representa el motor turístico de la República Dominicana está al borde del colapso vial, y el silencio de las autoridades es tan preocupante como el problema mismo.

Los tapones en estas comunidades se han vuelto parte del paisaje diario. Carreteras diseñadas para un tráfico mucho menor se ven ahora sobrepasadas por miles de vehículos que entran y salen cada día. Los visitantes que aterrizan en el aeropuerto internacional deben enfrentar congestiones que retrasan su llegada a los hoteles, y los trabajadores pierden horas valiosas en largas filas de tráfico.

Este problema no es nuevo. Durante años, los gobiernos han anunciado planes de ampliación, proyectos de circunvalación y soluciones integrales que rara vez pasan de la maqueta o de la rueda de prensa. Mientras tanto, el crecimiento desordenado continúa y el flujo vehicular sigue aumentando.
Responsabilidades Claras:

El Ministerio de Obras Públicas tiene en sus manos la tarea de diseñar y ejecutar obras que eviten el colapso total.

El Ayuntamiento de Verón–Punta Cana debe aplicar ordenamiento urbano real y controlar el uso de suelo, para que el desarrollo no se convierta en un monstruo ingobernable.

El sector privado, que se beneficia directamente del turismo, no puede seguir ausente de las soluciones. Su inversión debe ir más allá de levantar hoteles: también deben aportar a la infraestructura que permite que esos hoteles sean accesibles.

El país no puede arriesgarse a que su principal polo turístico sea recordado no por sus playas, sino por su caos vehicular. La experiencia del visitante comienza en la carretera, no en el lobby del hotel.

Es hora de pasar de las palabras a las máquinas. Necesitamos ampliaciones de vías, construcción de rutas alternas, sistemas de transporte público regulado y planificación para los próximos 20 años. Cada día que pasa sin acción es un día más cerca del colapso, y cuando este llegue, el costo será mucho mayor que cualquier inversión preventiva.

Bávaro, Verón y Punta Cana están dando una señal de alarma. Las autoridades deben escucharla ahora —no cuando el turismo empiece a resentirse y los números económicos caigan. La movilidad es la columna vertebral del desarrollo, y si se rompe, se rompe el progreso.

La pantera más negra: Muere libre y sin color Assata Shakur

Buscada por el FBI y la CIA. Evadida de una cárcel de máxima seguridad en Nueva Jersey. Perseguida por mercenarios y cazarrecompensas. Exiliada y acogida en Cuba como una heroína. Requerida a Fidel Castro por el Papa Juan Pablo II. Esta es la historia de Assata Shakur, la Pantera más negra y la mujer más buscada de los Estados Unidos.

Por Lautaro Rivara

Se busca

Es el día miércoles 2 de mayo del año 1973. Tres jóvenes negros viajan en un Pontiac blanco desde Nueva Jersey hacia el sur de los Estados Unidos. Son los tiempos duros de “la ley y el orden” de Richard Nixon, y los protocolos del programa de contrainteligencia del FBI exigen detener por faltas menores a los militantes o a los sospechosos de serlo. Negros, latinos, indígenas, pacifistas, socialistas, feministas. Da igual: todos son rotulados -y tratados- como criminales, terroristas y enemigos del Estado.

Las fuentes oficiales dicen que el automóvil tenía dañadas las luces traseras. Los oficiales Werner Foerster y James Harper deciden detenerlo, quizás informados ya de la presencia en el vehículo de tres militantes clandestinos del movimiento negro radical, o quizás sólo por que estos “conducían en estado de negritud”, según la ocurrente expresión de Mumia Abu-Jamal. En el vehículo viajan Zayd Malik Shakur, Sundiata Acoli y Assata Shakur, ex miembros del Partido Pantera Negra y por ese entonces integrantes del Ejército Negro de Liberación. Organizaciones sindicadas como “grupos de odio nacionalistas negros”, etiqueta que es aplicada de forma indiscriminada a agrupamientos de propósitos diversos como la Nación Musulmana, la República de la Nueva Afrika o el Comité Coordinador de Estudiantes No Violentos.

La escena, a partir de entonces, es rápida, confusa, trágica. La secuencia exacta de voces y movimientos es difícil de reconstruir, pero lo que sabemos es que ante los gritos de los policías Assata levanta instintivamente sus dos manos en el aire, cuando un disparo le destroza la clavícula. Sólo Zayd atina a defenderse y tomar una de las armas que están en el asiento trasero del Pontiac. Cae abatido y con él también uno de los oficiales de policía. Assata recuerda: “había luces y sirenas. Zayd estaba muerto. Mi mente sabía que él estaba muerto. El aire era como cristal frío. Se alzaban enormes burbujas y estallaban. Cada una parecía una explosión en mi pecho. Me sabía la boca a sangre y a tierra”.

Luego es sacada a rastras del vehículo. Parece no haber rastros de Sundiata. -Quizás haya logrado escapar- piensa, pero Sundiata será arrestado poco tiempo después. Mientras tanto más policías se aglomeran a su alrededor para darle una paliza. Uno de ellos le apoya el cañón de un arma reglamentaria en la sien. La acusan de haber disparado pero sus dedos, libres de pólvora según el test de activación de neutrones que le hacen en el acto, no dejan lugar a dudas. Su mano cuelga inerte, casi muerta. Assata no disparó. No pudo haber disparado con esa tira de carne flácida que le cuelga del cuerpo y supo ser su mano diestra. Ha recibido, en cambio, tres disparos: tiene un pulmón herido, una bala alojada en el pecho y un brazo completamente paralizado. Las ráfagas de dolor y una nueva tanda de golpes acaban por desvanecerla.

Una educación hostil

Antes de elegir el nombre de Assata Olugbala Shakur, su nombre de combatiente, fue bautizada como JoAnne Deborah Byron. Apellido que en nupcias cambió por el de su primer esposo Louis Chesimard, un activista del que separaría por exigir que ella se amoldara a los preceptos de lo que se suponía debía ser una mujer: la “santísima trinidad” de esposa-madre-ama de casa. Con el tiempo Assata consideraría a sus apellidos como “sus nombres de esclava”. Era frecuente en las décadas del ‘60 y ‘70 que los activistas negros se rebautizaran con nombres de inspiración africana y árabe, influidos por la revalorización del verdadero “viejo continente” producida por el poderoso movimiento musulmán negro y por el Black Power, aunque la huella del orgullo africano fuera visible desde los tiempos del movimiento Back to África y las teorías caribeñas de la negritud. Assata, como tantas y tantos otros, renegó de los apellidos legados a sus antepasados por sus dueños esclavistas, que en este caso se remontaban en la historia hasta la colonia francesa de Martinica. Otros ex esclavos, en cambio, recibieron o se adjudicaron un apelativo genérico, el casi universal apellido freeman -hombre libre-, con el que sus abuelos insistían en llamar a la playa en que se emplazaba su negocio familiar en Wilmington.

Assata nació en Jamaica, pero no en la isla caribeña, sino en la Jamaica del distrito de Queens en Nueva York. Curioso sitio, y con extraños vecinos. Apenas un año antes había nacido allí, a pocas cuadras de su casa, el nieto de un desertor y migrante ilegal llegado de Kallstadt, en la actual Alemania. Un tal Donald John Trump -o Trumpf, porque tal era el apellido familiar original-, quién sería a la postre presidente de los Estados Unidos. Es difícil imaginar trayectorias más divergentes que la de aquellos dos niños neoyorquinos.

Por lo demás Assata tuvo una infancia que llamaríamos normal si normales fueran las sociedades racistas y la educación segregada del tiempo de las leyes Jim Crow. Su niñez en el estado sureño de Carolina del Norte estuvo marcada por una educación familiar que buscaba inculcarle un fuerte sentido de la dignidad personal. Así lo recuerda en su autobiografía: “Mis abuelos me prohibieron estrictamente que contestara «Sí, señora» y «Sí, señor», o que me mirara los zapatos e hiciera gestos serviles al hablar con los blancos. «Cuando hables con ellos, mírales a los ojos», me decían. «Y habla en voz alta para demostrar que no eres tonta»”.

Pero la educación para la vida ruda que debían enfrentar las poblaciones afronorteamericanas también estaba mezclada con fuertes dosis de meritocracia, valores propios de la pequeña y alta burguesía negras educadas “a la Booker T. Washington”, una suerte de “Sarmiento negro”. Sus abuelos querían que su nieta fuera una persona laboriosa, que se integrara al selecto grupo de lo que llamaban “el diez por ciento con talento”, que se juntara “con niños decentes” y que no utilizara los idiolectos propios del inglés popular y sureño. Afortunadamente, Assata no tardó en encontrarse con el eslabón más rebelde de su genealogía familiar: su tío “Willie el salvaje”, un zambo de negra e indio Cherokee, una suerte de leyenda que en las primeras décadas del siglo denunciaba la explotación de las “personas de color” y desafiaba a boca de jarro las normas de la sociedad segregada.

En la escuela en el sur todo era de segunda mano: la educación, los sueldos de los profesores y hasta los libros, que llegaban usados y rotos después de ser descartados en las escuelas para niños blancos. Pero aún más complejo que el racismo institucionalizado, era el racismo auto-infligido por una educación que estimulaba prácticas auto-denigratorias que indicaban que lo negro era sucio, feo, malo y estúpido. Paradójicamente, Assata recordaría sinsabores equivalentes en la educación paternalista de las “escuelas integradas” de Nueva York en donde, siendo la única niña negra de la clase, era vista y tratada como una suerte de chimpancé parlante al que se le prodigaban condescendientes “sonrisitas para negritos”.

Una re-educación política

Años más tarde, el proceso de re-educación en el movimiento negro le llevaría a desandar todas las mitologías estatales de la historia norteamericana, desde la Guerra de Independencia hasta la Guerra de Secesión, desde la Conquista de América hasta la Guerra de Vietnam, en un país que se ha pasado guerreando 223 de sus 244 años de existencia. Una Assata urticante concluiría, por ejemplo, que el proceso por el que las Trece Colonias conquistaron su independencia respecto de los británicos fue una “mal llamada revolución” y que fue “liderada por unos cuantos niños ricos blancos que se cansaron de pagar impuestos elevados al rey”.

También sus ídolos de la infancia fueron demolidos uno a uno, desde el patriarca Abraham Lincoln, partidario de la deportación masiva de negros a Liberia, Haití o cualquier otro destino de África o el Caribe, hasta Elvis Presley, quién se refirió a que lo único que los negros podían hacer por él era comprar sus discos y lustrarle los zapatos, y que en 1970 se ofreció como soplón voluntario para el FBI.

Entre la venalidad de los arribistas negros y la banalidad del restringido y racializado American Way of Life, la joven Assata irá buscando a tientas un camino. Un hito importante será su encuentro con estudiantes africanos en la universidad, los cuales le revelarán un mundo más allá de los estereotipos en boga: el de los comunistas que en las tiras cómicas se vestían todos iguales y trabajaban invariablemente en las minas de sal, el de los africanos calibanescos que comían carne humana y andaban con taparrabos, o el del evangelio democratizador que se suponía que los marines norteamericanos -blancos y negros- estaban llevando a Vietnam. Se trataba de cepillar a contrapelo una educación plena de estereotipos y fantasías sobre el Tercer Mundo en un país que, como ninguno, ignora profundamente el mundo que domina. Assata concluirá en aquel período como estudiante: “Todo es mentira en amérika [sic] y lo que lo mantiene en marcha es que demasiada gente se lo cree”.

Como muchos jóvenes, Assata llegó al movimiento negro radical después de un proceso de desencantamiento con los límites de la prédica no-violenta y del proyecto integracionista del movimiento por los derechos civiles. Integrarse, sí. ¿Pero integrarse a qué? ¿Cuántos y quiénes podrían hacerlo? ¿Qué pasaba con el “noventa por ciento sin talento”? ¿Cuál era el costo -político, ideológico, ético- de dicha integración? ¿Integrarse no implicaba negarse? ¿Era posible integrarse sin usufructuar parte de los dividendos de la política colonial? ¿No se asemejaban acaso las políticas que el Estado norteamericano implantaba en lo guetos de negros con la que exportaba a los países del Tercer Mundo?

Assata evoca las reuniones de la NAACP (la Asociación Nacional para el Progreso de las Gentes de Color), una veterana organización de la pequeña burguesía negra que predicaba la no-violencia y el “poner la otra mejilla”. Pero la violencia estatal continuó devorando por igual a pacifistas y beligerantes, mientras la lista de mártires se engrosaba por aquellos años: Viola Liuzzo, Imari Obadele, Medgar Evers, Martin Luther King, Malcolm X, Fred Hampton, Emmet Till, George Jackson, Nat Turner, James Chaney y un largo etcétera. Assata llegará a la conclusión de que “nadie en el mundo, nadie en la historia, ha conseguido nunca su libertad apelando al sentido moral de la gente que los oprimía” y que “el movimiento de los derechos civiles nunca tuvo ni la más mínima posibilidad de triunfar”.

El nacionalismo negro estaba entonces en pleno auge, y durante su estadía en el Manhattan Community College, Assata no tardará en participar en reuniones de la República de la Nueva Afrika, un movimiento que pretendía el establecimiento de una nación negra independiente en los estados sureños de Carolina del Sur, Georgia, Alabama, Mississippi y Louisiana. Lo que antes se conocía como el Black Belt o “cinturón negro”, una vieja propuesta que ya habían defendido comunistas como Harry Haywood. Sin embargo, Assata prescindirá de una participación activa hallando la idea sugerente pero inviable.

Entrará en contacto también con los Boinas Cafés, una organización revolucionaria de chicanos; con los maoístas chino-estadounidenses de la Guardia Roja en Chinatown; y visitará repetidas veces a los indígenas estadounidenses y canadienses que habían ocupado la Isla de Alcatraz en protesta por la desposesión de sus tierras. Y, finalmente, en ese hervidero que eran los Estados Unidos de finales de los ‘60 y principios de los ‘70, conocerá en Oakland al Partido Pantera Negra, con lo que su concepción política dará un giro internacionalista. A través del estudio de los procesos de liberación africanos llegará, indefectiblemente, a identificarse con el marxismo y el comunismo, en particular con los procesos y líderes del Tercer Mundo: Fidel Castro, Ho Chi Minh, Agostinho Neto, Carlos Marighella, Ernesto Che Guevara, etc.

Pantera

Su fascinación con las Panteras Negras, una organización fundada en 1966, había sido inmediata, aunque su incorporación a la organización ellas se hubiera demorado. En particular, le atraía el hecho de que sus militantes “no trataban de parecer intelectuales hablando de la burguesía nacional, del complejo industrial (…) Simplemente llaman cerdos a los cerdos. (…) Hablaban de los cerdos políticas racistas y de los perros racistas”. En particular, vio en la organización una estrategia coherente de autodefensa por parte de las propias comunidades, y un aceitado ejercicio de solidaridad con los movimientos y procesos de liberación del Asia, África y América Latina y el Caribe.

Pese a reflexionar en ese entonces en torno a la insuficiencia de las luchas estudiantiles, Assata continuó desarrollando labores en el medio universitario para el Partido. También se desempeñó en el equipo médico de la organización y en el Programa de Desayunos que la organización brindaba gratuitamente a más de 10 mil niños, rebasando las tradiciones prácticas de caridad eclesiástica y ensayando desde allí la organización política de las comunidades. Por ese entonces trabajó en la campaña para recaudar fondos por la liberación de las 21 panteras que habían sido encarceladas por el FBI.

Eran tiempos frenéticos, apabullantes, con muchos nombres y muchos rostros que circulaban profusamente. Pronto el Partido y otras organizaciones entrarían en un espiral descendente en el que se confundirían y amplificarían los errores propios y las intrigas del COINTELPRO, el programa creado por el FBI para infiltrar y destruir los movimientos radicales. La campaña sistemática y masiva del programa incluía intrigas, rumores, cooptación, espionaje, infiltraciones, represión, tortura, asesinato y otros métodos non sanctos. Su resultado sería el desbaratamiento de organizaciones enteras, el encarcelamiento masivo de disidentes y el vuelco precario de miles de militantes a la clandestinidad.

Assata propone, en su autobiografía, un ejemplar ejercicio de crítica y autocrítica que incluye, entre varios elementos: el señalamiento del fetichismo armado de ciertos miembros del partido; la insuficiencia de los planes de formación política, en particular en lo que a organización y movilización refiere; un internacionalismo a veces algo abstracto que prescindía del análisis y la comprensión de la propia realidad nacional; un método de trabajo que en su versión más tosca se resumía en la fórmula portación de armas más asistencia social; el automatismo y la falta de pedagogía de ciertos procesos; el sexismo y el “culto al macho” reforzado por la propia lógica militarista; las dificultades para distinguir entre la lucha política legal y la lucha militar clandestina; el dogmatismo y las purgas de dirigentes y militantes valiosos; y, finalmente, el militarismo y la sustitución del trabajo político. Como resultante Assata y otros militantes abandonarían un partido ya casi reducido a su mínima expresión, y se integrarían a una organización más flexible y descentralizada: el Ejército Negro de Liberación.

Presa

“Hermanos y hermanas Negras, quiero que sepan que les amo y que espero que en algún lugar de su corazón tengan amor para mí. Me llamo Assata Shakur (…) y soy una revolucionaria. Una revolucionaria Negra. Con eso quiero decir que he declarado la guerra a todas las fuerzas que han violado a nuestras mujeres, han castrado a nuestros hombres y han mantenido a nuestros bebés en la miseria. (…) Soy una revolucionaria Negra y, como tal, soy una víctima de toda la ira, el odio y la maledicencia de la que ameŕika [sic] es capaz. Como a todos los otros revolucionarios Negros, amérika intenta lincharme”. Así comienza una cinta grabada el 4 de julio de 1973.

Los policías que la custodian en el hospital se saludan alternativamente con la venia militar o con el saludo nazi-fascista. Assata asegura que siempre los llamó nazis o “cerdos fascistas” en un sentido figurado, pero ahora se enfrenta a la dura constatación de la retórica. A partir de allí comenzará un largo periplo de seis años y medio por hospitales, tribunales, cárceles de alta seguridad y celdas de aislamiento. Será encontrada inocente en la inmensa mayoría de los cargos que se le imputan -portación ilegal de armas, asalto, secuestro, asesinato- incluso de aquellos por los que huía la noche de su captura.

A partir de allí será sometida a toda suerte de privaciones. A la libertad, primero, pero será muy clara sobre sus limitaciones históricas para las poblaciones negras de los Estados Unidos: “La única diferencia entre esto [la cárcel] y la calle es que una es de máxima seguridad y la otra es de mínima. La policía patrulla nuestras comunidades justo como aquí patrullan los guardias. No tengo ni la más remota de lo que se siente ser libre”. Será recluida en cárceles de hombres. Se le denegará el reposo y hasta la oscuridad, sometida a 24 hs diarias de vigilancia. Le será retaceada una atención médica adecuada, incluso durante su embarazo y su parto en el Hospital Elmhurts, en el que dará a luz atada a una cama y custodiada por policías armados. Durante nueve meses no dejará de preguntarse: “¿Cuántos lobos se ocultan en la maleza para comerse a mi hijo?”.

Luego será obligada a trabajar de forma gratuita en prisiones federales, una práctica rutinaria y “legal” a resguardo de la fatídica Decimotercera Enmienda de la Constitución. Se le confinará en aislamiento durante largos períodos hasta el punto de llegar a perder de forma temporal y parcial la capacidad del habla. Será agredida sexualmente y amenazada permanente con ser violada. Sufrirá juicios de carácter netamente político, con procesos inverosímiles, jurados casi exclusivamente blancos y jueces venales, pero no se le permitirá una defensa política de su vida y de su causa. Será linchada mediáticamente, y el juicio que finalmente la encontrará culpable de homicidio tan sólo rubricará la culpabilidad ya sentenciada por la prensa. Sufrirá todas las formas de tortura concebibles para al fin afirmar indoblegable: “yo tengo que ver con la vida”.

A esta altura de la pequeña saga conformada por nuestras bitácoras, es inevitable que la historia de los y las internacionalistas se atraigan, se acerquen, se rocen y en ocasiones hasta se abracen. En la cárcel de mujeres de máxima seguridad de Alderson, en Virginia Occidental, diseñada para “las mujeres más peligrosas del país”, Assata se topará con una mujer blanca entrada en años, con cabello entrecano, “de aspecto digno, de maestra de escuela”. Inmediatamente reconocerá en ella a Lolita Lebrón, la heroica independentista puertorriqueña. Nunca la sororidad tuvo un sentido más pleno que entre esas dos mujeres que pagaban con holgura el precio de su determinación. Lolita, valiente, inquebrantable, mística, llevaba ya un cuarto de siglo privada de su libertad, alejada de su patria y sus afectos y políticamente aislada, sostenida tan sólo por su fe y su pasión por la causa independentista boricua. Lolita marcaría también otro hito en el proceso de formación de Assata, al llevarla a reconsiderar aspectos como la religiosidad popular, los vínculos entre cristianismo y socialismo, y a conocer la corriente latinoamericana de la teología de la liberación.

Una vida así es digna de ser contada, y así lo hizo, en primera persona, a través de una autobiografía publicada en 1988, un best seller con prólogo de Angela Davis

Libre y sin color

“«Vas a volver pronto a casa (…) No sé cuándo, pero vas a volver a casa. Vas a salir de aquí.», le había dicho su abuela tras un sueño que sería un presagio. De esta vida llena de hiatos, clandestinidad y falsas identidades -Assata llegaría a tener más de 20 alias- nada resulta tan misterioso como su fuga, el 2 de noviembre de 1979, del penal de máxima seguridad del condado de Clinton. Lo poco que sabemos es que tres hombres negros armados irrumpieron en la prisión tomando a dos guardias de rehén, liberándola en una operación de precisión quirúrgica, sin bajas ni heridos. Se presume que se habría tratado de una acción de sus compañeros del Ejército Negro de Liberación largamente planificada. Después de cinco nuevos años de vida clandestina bajo las narices de la CIA y el FBI, Assata conseguiría pegar un salto de gacela hacia Cuba.

Allí verá, materializadas en aquel pequeño laboratorio insular, las tentativas de igualdad radical por las que siempre había luchado: “Aunque saben del racismo y del ku klux klan y del desempleo, ese tipo de cosas no entran en su concepción de la realidad. Cuba es un país de esperanza. Su realidad es tan diferente. Me impresiona cuánto han conseguido los cubanos en tan poco tiempo de Revolución”. En particular, le sorprendería la realidad y el tratamiento de la cuestión racial: “Se veía a Negros y blancos juntos por todas partes: en coches y paseando por las calles. Niños de todas las razas jugaban juntos.” “Un amigo cubano Negro me ayudó a entenderlo mejor. Me explicó que los cubanos daban por hecho su herencia africana. (…) Me dijo que Fidel, en un discurso, le había dicho a la gente: -Todos somos Afro-Cubanos, de los más paliduchos a los más morenos. (…) Aunque estaba de acuerdo conmigo, me dijo enseguida que él mismo no se veía a sí mismo como Africano: -Yo soy cubano”.

El FBI la describía como una mujer que profesaba una «ideología radical en contra del gobierno estadounidense», y, junto a las autoridades de Nueva Jersey, ofreció una recompensa de US$2 millones por información que llevara a su captura

Aún más, aquel amigo suyo se refirió a un compatriota desembozadamente racista que se había opuesto, originalmente, al matrimonio de una de sus hijas con un negro cubano. Su razonamiento, ante el hecho, será inapelable: “Mientras apoye la Revolución, no me importa lo que piense. Me importa más lo que hace. Si realmente apoya la Revolución, cambiará. E incluso si no cambia, sus hijos van a cambiar. Y sus nietos cambiarán todavía más.” ¿Es qué acaso se ha establecido mejor definición de lo que es una revolución?

En otra ocasión Assata fue llamada “mulata” y llegó a sentirse profundamente ofendida: “-Yo no soy mulata. Yo soy una mujer Negra, y estoy orgullosa de ser Negra -le decía a la gente (…) Algunas personas entendían lo que quería decir, pero otros pensaban que estaba demasiado obsesionada con el tema racial. Para ellos, mulato era simplemente un color, como rojo, verde o azul. Pero para mí representaba una relación histórica.” De pronto, en aquella latitud caribeña, Assata Shakur, “la pantera más negra”, negra en lo que negro tenía de carga racista y estigmatizante, pero también de orgullo racial y autoestima combatiente, se encontraba en Cuba sin color. Quizás alguna vez se haya topado con aquel poema de Nicolás Guillén que rezaba: Aquí hay blancos y negros y chinos y mulatos. / Desde luego, se trata de colores baratos / pues a través de tratos y contratos / se han corrido los tintes y no hay un tono estable. / (El que piense otra cosa que avance un paso y hable).

Pantera negra: Muere libre la estadounidense Assata Shakur, asilada en Cuba desde 1984

La Habana, DW.- Las autoridades cubanas anunciaron que la activista afroamericana, JoAnne Deborah Byron, también llamada Joanne Chesimard, falleció a sus 78 años el viernes (26.09.2025) en La Habana. Mejor conocida como Assata Shakur, la estadounidense vivía refugiada en Cuba desde 1984.

La cancillería de Cuba detalló que Shakur murió «como consecuencia de padecimientos de salud y su avanzada edad”.

Shakur fue una figura reconocida del movimiento de liberación negra en Estados Unidos durante los años 70. Militó en el Partido Pantera Negra y en el Ejército de Liberación Negro, organizaciones que denunciaban la violencia racial y la represión policial.

En 1979 EEUU ofrecía US$1 millón de recompensa por su captura y pese a las insistentes reclamos estadounidenses el régimen cubano nunca cedió

Su nombre se volvió internacionalmente conocido tras ser condenada en Estados Unidos por el asesinato de un policía estatal en Nueva Jersey en 1973, durante un tiroteo en el que también murió uno de sus compañeros.

Una historia de película

Shakur fue detenida y en 1977 fue sentenciada a cadena perpetua, pero logró escapar de prisión dos años después. Tras años como fugitiva, llegó a Cuba en plena Guerra Fría, donde recibió asilo político por parte del gobierno de Fidel Castro. Desde entonces, vivió en La Habana bajo protección estatal, alejada del foco público, salvo por la publicación de su autobiografía en 1988.

Su presencia en Cuba fue durante décadas un punto de fricción entre Washington y La Habana. Estados Unidos solicitó en múltiples ocasiones su extradición, incluso durante el acercamiento bilateral en la era del presidente Barack Obama, sin éxito.

En mayo de este año, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, volvió a denunciar que el gobierno cubano «proporciona refugio a terroristas y delincuentes”, en referencia directa a Shakur.

La muerte de Assata Shakur cierra un capítulo complejo en la historia de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos.

Un encuentro sobre trabajo de cuidado reúne en RD a gobiernos, sindicatos, academia e instituciones de formación de AL y el Caribe

Santo Domingo. -Con la participación de representantes de gobiernos, sindicatos, instituciones de formación, academia y organizaciones sociales de América Latina y el Caribe, se realizó el Encuentro Regional sobre Certificación de Saberes y Profesionalización del Trabajo de Cuidado, una iniciativa de UNI Américas y la Federación Nacional de Mujeres Trabajadoras (FENAMUTRA).

El evento puso en el centro de la agenda la importancia de reconocer, dignificar y profesionalizar el trabajo de cuidado, históricamente invisibilizado y realizado en su mayoría por mujeres en condiciones de vulnerabilidad.

Eddy Olivares, ministro de Trabajo

“La certificación de saberes y la profesionalización de las trabajadoras de cuidado representan un paso histórico hacia la dignificación de un sector que ha sido invisibilizado por décadas. El cuidado no es un favor, es un trabajo esencial para la vida y la sociedad, y debe ser reconocido como tal”, afirmó Ruth Díaz Medrano, presidenta de FENAMUTRA, durante el acto de apertura.

En la ceremonia de inicio también intervinieron Eddy Olivares, ministro de Trabajo; Rafael Santos Badía, director general de INFOTEP; Marcio Monzane, secretario regional de UNI Américas.

Asimismo, Kaira R. Reece, secretaria de Desarrollo Sustentable de la CSA; y Jacobo Ramos, presidente de la CNTD, quienes coincidieron en la necesidad de avanzar en la construcción de sistemas de cuidado sólidos y sostenibles.

Paneles de discusión

El programa incluyó dos paneles temáticos que permitieron el intercambio de experiencias y propuestas para fortalecer los sistemas de cuidado en la región.

El Panel 1 – Formación y los cuidados, moderado por UNI Américas, estuvo dedicado a compartir experiencias de formación y certificación de trabajadores y trabajadoras del cuidado, además de resaltar buenas prácticas que ya se aplican en diferentes países.

Mientras que el Panel 2 – Avances e innovaciones en políticas de cuidados en República Dominicana en el contexto de las Américas se centró en las iniciativas orientadas a la coordinación interinstitucional y en las estrategias que buscan consolidar sistemas de cuidado más inclusivos y sostenibles.

En estos espacios participaron representantes del SENA de Colombia, Federación Nacional de Mujeres Trabajadoras (FENAMUTRA), INFOTEP, IDOPPRIL, CONAPE, SEIU Local 775 (EE. UU.), Ministerio de Igualdad de Colombia, UNI Américas, Ministerio de la Mujer, Supérate, CSA y la UASD, entre otros.

Compromiso regional

El encuentro concluyó con un llamado conjunto a impulsar la certificación de saberes, la formación profesional y la articulación entre gobiernos, instituciones y organizaciones sociales, como base para garantizar condiciones laborales dignas y la construcción de sistemas de cuidado con equidad de género.

Como panelistas participaron Gerardo Medina (SENA – Colombia), Ramona Mejía (INFOTEP), Agustín Burgos (IDOPPRIL), Demetrio Vicente (CONAPE), Lucy Vázquez-Martínez (SEIU Local 775, EE. UU.), Natalia Moreno (Ministerio de Igualdad de Colombia), Lucía Lindner (UNI Américas), Mayra Jiménez (ministra de la Mujer), Santa Mateo (Supérate) y Antonio Ciriaco (rector de la UASD), quienes compartieron experiencias, aprendizajes y propuestas para fortalecer los sistemas de cuidado en la región.

Sobre Uni Global Union y FENAMUTRA

UNI Global Union, es una federación sindical mundial para los sectores de habilidades y servicios, que reúne a sindicatos nacionales y regionales. Cuenta con sindicatos afiliados en 150 países que representan a 20 millones de trabajadores.

La Federación Nacional de Mujeres Trabajadoras (FENAMUTRA) es una organización de carácter sindical y social dedicada a la defensoría de los derechos de los trabajadores y de las trabajadoras en la República Dominicana aglutinando todos los sectores del cuidado: trabajadores del hogar, el sector salud, cuidado de infantes y envejecientes.

¿Por qué los mormones no beben café?

Mobile, RT.- Los mormones, es decir, los miembros de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, tienen reglas que determinan lo que deben hacer, así como lo que no. Se rigen por un código de salud llamado la Palabra de Sabiduría que, según se cree, fue recibido por el profeta Joseph Smith como revelación de Dios en 1833, explica la organización.

En la Palabra de Sabiduría, el Señor manda a los mormones a abstenerse de consumir sustancias nocivas. Les enseña a no tomar alcohol de ningún tipo ni bebidas calientes, como café o té, excepto de hierbas, y a no fumar. Los profetas de los Últimos Días también predican que los mormones deben renunciar a ingerir drogas ilegales y no abusar de las legales. Además, se prohíbe el vapeo y el abuso de sustancias de cualquier tipo.

Se suele malinterpretar la Palabra de Sabiduría, suponiendo que prohíbe la cafeína, probablemente debido a que las bebidas calientes contienen cafeína, como el té y el café, remarca Kyle Beshears, pastor en la ciudad estadounidense de Mobile (Alabama). Sin embargo, actualmente se permiten los refrescos y no todas las bebidas calientes están prohibidas. Además de té de hierbas, los mormones pueden disfrutar del chocolate caliente, por ejemplo.

Además de prohibir ciertos alimentos, la Palabra de Sabiduría da consejos sobre las cosas que son buenas para el cuerpo. Así, tienen que comer frutas y verduras con «prudencia y acción de gracias». De acuerdo con el código, la carne está «consagrada al uso del hombre» y se debe comer «con moderación», mientras que los granos, como el trigo, «son buenos para el alimento del hombre». Asimismo, los integrantes del grupo religioso creen que es necesario cuidarse haciendo ejercicio y durmiendo lo suficiente.

«La sobriedad y la buena salud son sus medidas, pero no su propósito final«, observa Beshears. «La Palabra de Sabiduría se correlaciona con leyes dietéticas similares de otras tradiciones religiosas -por ejemplo kosher, halal- que la categorizan como una disciplina espiritual y no simplemente un código de salud. La Palabra no solo ofrece consejos para la salud física; también está vinculada al alma. Rechazar sus prácticas prohibidas es alcanzar una relación más profunda con Dios», agrega.

A los que guardan la Palabra de Sabiduría y obedecen los mandamientos, el Señor les promete «salud en el ombligo y médula en los huesos», «sabiduría y grandes tesoros de conocimiento» y las capacidades de «correr sin cansarse, y […] andar sin desmayarse». Los mormones creen que obedecer la Palabra de Sabiduría «es un pequeño precio a pagar por estas hermosas bendiciones», explica la entidad religiosa.

VÍDEO: Fafa Taveras critica a Abinader y al PRM por “incumplir” promesas de campaña

Santo Domingo.- El viejo dirigente del oficialista Partido Revolucionario Moderno (PRM) Rafael (Fafa) Taveras criticó que el presidente Luis Abinader y la dirigencia de su partido supuestamente incumplan las acciones que ofrecieron en las distintas campañas electorales.

Para Taveras no se justifica ese proceder, toda vez que tienen una mayoría en las instancias del Congreso Nacional como para garantizar la aprobación de cuantas iniciativas de ley se propongan.

Danilo: “El abandono del programa de medicamentos de alto costo es un golpe directo para quienes más lo necesitan”

Santo Domingo.- El expresidente Danilo Medina aseguró que el gobierno abandonó el programa de medicamentos de alto costo, considerado fundamental para la protección de las familias más vulnerables.

El también presidente del opositor Partido de la Liberación Dominicana (PLD) calificó ese supuesto abandono como “criminal”.

A la salida de la asamblea provincial del PLD, realizada este domingo en Hato Mayor, Medina señaló a los periodistas que dicho programa no fue creado «al azar» ni de manera improvisada.

Al contrario, según el político, el programa de medicamentos de alto costo fue creado “como respuesta a la realidad de cientos de dominicanos y dominicanas que enfrentan enfermedades catastróficas como cáncer, ACV, diabetes o arteriosclerosis y que, sin apoyo estatal, no pueden costear los tratamientos necesarios”

«Nosotros vivimos la experiencia de cientos de familias que, cuando un miembro sufría una enfermedad catastrófica, si era pobre simplemente fallecía; y si no lo era, la enfermedad arrastraba a toda la familia a la pobreza, obligándoles a vender sus bienes y a vivir en la miseria», explicó Medina.

El líder del PLD subrayó que el abandono del programa es un golpe directo para quienes más lo necesitan. «Ese programa está ahí para proteger a las familias dominicanas que tienen un miembro con una enfermedad catastrófica, para ir en auxilio de la persona», afirmó.

Reiteró que resulta inaceptable que se considere su abandono en un momento en el que «este gobierno ha manejado más recursos que ningún gobierno en la historia de la República Dominicana».

En las palabras centrales de la actividad realizada en el municipio Hato Mayor del Rey, Danilo Medina, tildó de nefasta la actual gestión del PRM y lo acusó de ofrecer cifras “maquilladas y manipuladas”, sobre todo en lo relativo a los informes dados de que han reducido la pobreza.

“Lo cierto es que el único Gobierno que se dedicó a reducir la pobreza en República Dominicana es el Gobierno del Partido de la Liberación Dominicana”, dijo citando que en la gestión que presidió hubo una reducción de los niveles de pobreza de un 50 por ciento.

Abandono y pobreza

En otra parte de su intervención Danilo Medina dijo que el país está pasando por una situación de dificultades: “Este país tiene serios problemas; las condiciones materiales de existencia se han deteriorado. El país está sumido en el abandono y la pobreza” apuntó.

En su intervención exhortó a los presentes a exhibir los logros y conquistas de los Gobiernos peledeistas para sintonizar con lo que dice la gente, que con “el PLD se vivía mejor”.

El desarrollo de la asamblea

Un salón repleto de dirigentes y miembros del PLD de los municipios y distritos municipales de Hato Mayor sirvió de escenario al encuentro que inició con unas palabras de bendición del pastor Kelvin Rosario, las palabras de bienvenida a cargo de la presidenta municipal Ramona Rosa y una motivación a cargo de la presidenta provincial Aura Saldaña.

Ambas dirigentes peledeistas defendieron la obra de Gobierno de  Medina y “cómo impactó en los hogares dominicanos con un eficiente servicio de salud y en el sistema educativo sobre todo con la tanda escolar extendida”.

Una línea frontal de dirigentes presidió la asamblea encabezada por Medina junto a Rubén Bichara en representación del secretario general, Johnny Pujols, quien se excusó por estar cumpliendo labores partidarias en el exterior.

También, los vicepresidentes del PLD Jaime David Fernández Mirabal, Zoraima Cuello e Yván Lorenzo, el exsenador Rubén Darío Cruz; el exsecretario general Lidio Cadet; Ramona Rosa y Aura Saldaña presidentas de los comités Municipal y Provincial, respectivamente. Asimismo, Adolfo Cedeño, enlace y los dirigentes locales, Ramón de los Santos, Guadalupe Jáquez, Reinaldo Nova, Frank Mercedes, Adriel Alburquerque, Domingo Javier y Geraldine Polanco.

Se vivía mejor

Rubén Dario Cruz en sus palabras citó la “inmensidad” de obras, que colocaron a Hato Mayor en la ruta del progreso y el bienestar de su gente. “Con Danilo y el PLD en República Dominicana se vivía Mejor”.

Antes de las palabras de Medina, comunitarios del distrito municipal Guayabo Dulce reconocieron la iniciativa del exgobernante cuando entregó centenares de títulos definitivos a propietarios de terrenos de allí, al igual que a los munícipes de El Valle.

Por el Comité Político

Como en las anteriores asambleas provinciales, el Comité Político ofreció su respaldo con la asistencia de una nutrida representación integrada por el vocero en la Cámara Baja, Gustavo Sánchez, Melanio Paredes, Miriam Cabral y Radhamés Camacho.

Asimismo, Mayobanex Escoto, Lucia Medina, Alejandro Montás, Kenia Lora, Domingo Jiménez, Simón Lizardo, Thelma Eusebio, Maribel Acosta, Alexis Lantigua, Robert de la Cruz . Andrés Navarro. Luis Alberto Tejeda y Héctor Olivo, conductor de la asamblea conjuntamente con la joven de Hato Mayor Patricia Rosa.

Beato resalta su legado en el Sindicato de Trabajadores de la Prensa

Santo Domingo. – En un emotivo y solemne acto celebrado en el Salón Durán Brache del Colegio Médico Dominicano el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP) juramentó su nuevo Comité Ejecutivo Nacional y la Filial del Distrito Nacional para el período 2025-2027 con el lema: “La prensa libre y responsable, pilar de la democracia y del buen hacer periodístico”.
La ceremonia contó con la presencia de destacadas personalidades del ámbito gremial y nacional, entre ellos el ministro de Trabajo, doctor Eddy Olivares Ortega; el presidente del Colegio Dominicano de Periodistas (CDP), Aurelio Henríquez; el presidente electo del CDP, Luis Pérez; el presidente de la Comisión Electoral del SNTP, Ramón Tito Ramírez; el diputado Tobías Crespo; y Joaquín Balaguer hijo, quienes junto a los dirigentes sindicales, invitados especiales y de las filiales, dieron realce al acto.
En sus palabras, el ministro de Trabajo, Eddy Olivares Ortega, resaltó “la importancia de pertenecer a los gremios, de organizarse y de recibir apoyo como trabajadores de la prensa”. Reconoció al SNTP como un espacio esencial para el fortalecimiento de la democracia y los derechos laborales.
Los directivos de la Filial del Distrito Nacional juramentados para el período 2025-2027

La Comisión Nacional Electoral juramentó a los nuevos dirigentes, encabezados por Manuel Ureña Ángeles, quien asume como Secretario General Nacional, acompañado de un equipo comprometido con la unidad, la ética y la defensa de los derechos de los trabajadores de la comunicación.

Beato exhorta
El secretario general nacional saliente, José Guzmán Beato, destacó durante su discurso los avances logrados en su gestión, entre ellos la creación y rescate de filiales en distintas provincias del país y la defensa constante de los miembros del sindicato.
Asimismo, exhortó al nuevo secretario general, Manuel Ureña, y al presidente electo del CDP, Luis Pérez, a dar continuidad al programa especial de titulación en alianza con la Universidad APEC, orientado a fortalecer la preparación académica de los trabajadores de la prensa.
Manuel Ureña, el secretario general
En su discurso de toma de posesión, el nuevo secretario general nacional, Manuel Ureña Ángeles, anunció importantes iniciativas para el fortalecimiento institucional del SNTP, entre ellas:
-La digitalización del padrón del sindicato, como parte de la modernización y transparencia del gremio.
-La realización de una rifa para los miembros del SNTP el próximo 21 de diciembre, con el objetivo de brindar apoyo y reconocimiento a la membresía.
-La creación de una comisión organizadora de un torneo de golf, con miras a captar recursos que fortalezcan las finanzas y proyectos del sindicato.
Ureña también afirmó que su gestión estará marcada por la búsqueda constante de la unidad interna y por mantener el apoyo empático que durante años han recibido los trabajadores de la prensa, señalando que “este sindicato seguirá siendo el hogar de la solidaridad, la lucha y la dignidad de quienes ejercemos el periodismo”.
Reconocimiento especial a Beato
El acto incluyó un momento de gran emotividad, cuando la filial del SNTP en Peravia–Baní entregó un reconocimiento al licenciado José Guzmán Beato por su entrega y valioso aporte a la prensa nacional durante su gestión.
Ese gesto fue recibido con aplausos de pie por los presentes, quienes destacaron su legado de lucha, dignidad y compromiso con los trabajadores de la prensa.