Madrid, El Mundo.- El influencer Igho Ubiribo, de 43 años, falleció el pasado mes de marzo tras someterse a una intervención estética en Tailandia de alargamiento de pene. Según ha desvelado hoy TMZ, el informe forense determinó que el tratamiento le provocó una embolia fatal tras recibir inyecciones de cerca de 40 mililitros de ácido hialurónico y lidocaína en una clínica no registrada.
Conocido por exhibir su alto poder adquisitivo, Ubiribo acumulaba cerca de 185.000 seguidores en Instagram. Era propietario de una residencia valorada en más de un millón de dólares en Los Ángeles y de un apartamento en Londres, además de compartir habitualmente imágenes con ropa de alta costura, vehículos de alta gama, embarcaciones y viajes exclusivos.
Tras someterse a la intervención, Ubiribo regresó al hotel en el que se hospedaba junto a su esposa. Poco después, mientras recibía un masaje, manifestó un dolor intenso en el pecho y llegó a desmayarse en dos ocasiones. Fue trasladado de urgencia a un hospital, donde el equipo médico fue alertado sobre el procedimiento previo y diagnosticó una embolia pulmonar. Pese a recibir maniobras de reanimación cardiopulmonar durante casi dos horas, los médicos solo pudieron certificar su muerte.
Un ataúd bañado en oro
En consonancia con el estilo de vida ostentoso que mostraba en redes, las imágenes de su despedida revelaron que el creador de contenido descansaba en un ataúd completamente bañado en oro, con un valor estimado en 650.000 euros (750,000 dólares).
El desenlace causó conmoción entre su comunidad, que no tenía noticias de él desde hacía meses. Al funeral acudieron reconocidas figuras públicas, entre ellas el cantante y compositor nigeriano Davido y el empresario del ocio nocturno Cubana Chief Priest, quien cuenta con más de 5,7 millones de seguidores en plataformas digitales.





