Por Germán Reyes
Tamayo.- El sacerdote Jesus Maria Lora encabezó un encuentro con varias decenas de pequeños productores agropecuarios de la zona de los municipios Vicente Noble y Tamayo, a quienes instó a mantener el espíritu de sus lucha porque “Dios les acompaña siempre”.
“La iglesia tiene el compromiso de luchar junto de los campesinos”, dijo el sacerdote a los agricultores reunidos en los terrenos llamados El Aguacatico, ubicados al Noroeste del centro de Tamayo.

En la primera parte del encuentro el religioso orientó en una formación sobre las tierras, las aguas y los recursos naturales en sentido natura. “Son dones de Dios, puestos al servicio de las personas para que las cuiden, la cultiven, saquen el sustento de las familias y las conviertan en un medio de vida que deben cuidar y aprovechar en armonía con la biodiversidad en la que vivimos en la casa común”.
En el libro de Génesis, dijo el cura Lora, están claramente expresados los propósitos de Dios con la tierra.
El cura Lora, encargado de Pastoral Social Caritas de la Parroguia de Tamayo, recordó que el papa Francisco, en la encíclica Laudato Sí, insiste en el cuidado de la casa común y en la necesidad de que la tierra sea puesta en manos de los campesinos para producir alimentos diversos.
Según el padre Lora, la iglesia tiene el compromiso de luchar al junto de los campesinos, para que se cumpla la promesa de Dios, que está claramente expresada en el libro de Génesis.
Manuel Pérez: Doble moral
En la segunda sección del encuentro, los campesinos expresaron que Jesucristo en ningún momento lo ha dejado solos, por lo que mantienen firme sus luchas “hasta el final”, dijo el agrónomo Manuel Pérez en sus breves palabras dirigidas a sus compañeros.
Los productores del plátano que en la capital llaman barahonero “han notado una doble moral por parte del gobierno, porque le promete mucho a los campesinos y negocia con el CAC (Consorcio Azucarero Central) para darle las tierras de la reforma agraria para plantar caña”.
Las autoridades, según Pérez, proceden de esa forma mientras prosiguen hablando de soberanía, seguridad alimentaria y agricultura familiar campesina.
Integrar las familias
El líder de los productores agropecuarios de la zona de Vicente Noble y Tamayo fue secundado en su propuesta de que en las luchas que se proponen reencauzar participen todos los miembros de las familias de cada uno. “Hay que involucrar los hijos, mujeres, nietos de los campesinos en esta lucha”.
Según Pérez, si participan las familias de los campesinos en los procesos de movilización social hay un mayor impacto.
En opinión del dirigente campesino, lo primero a realizar será la promoción de diálogos y encuentros con actores sociales del territorio para ganar, “no solo a los campesinos aliados de nuestras luchas”.
Consideró pertinente que, a la vez, se organice un encuentro con funcionarios, representantes de las iglesias, medios de comunicación y congresistas, para que fijen posiciones y busquemos soluciones a la problemática.
El contrato con el CAC
Pérez fue secundado en su propuesta de que sean estudiados el contrato de arrendamiento entre el Estado y el CAC, además de sus diferentes adendas.
De esa forma, argumentó el líder campesino, se podrá conocer la manera que se maneja esa relación del Estado con esa empresa privada.
Según Pérez, al estudiar el contrato se podrá ver qué cosas se pueden cambiar, qué se está cumpliendo “y bajo qué alegatos exigimos qué hay fue rescindir ese contrato”.


