Por Francisco de los Santos
Uno de los grandes problemas de las asociaciones y gremios de guías de turismo en la República Dominicana es la falta de regulación y control por parte del Gobierno. Muchas de estas asociaciones y gremios funcionan de manera desorganizada y no cuentan con normativas claras que regulen su funcionamiento y aseguren la calidad de los servicios que ofrecen.
Esto conlleva a que cualquier persona puede autodenominarse guía de turismo sin tener los conocimientos o la capacitación necesaria para ejercer esta profesión. Esto afecta la reputación de los guías y crea una competencia desleal con aquellos profesionales que han sido debidamente formados y certificados.
Otro problema es la falta de unificación de criterios y estándares de calidad en la formación de los guías. Cada asociación o gremio tiene sus propios programas de capacitación y no existe una certificación estandarizada que garantice que los guías están recibiendo la formación adecuada.
Además, la falta de apoyo por parte del Gobierno a estas asociaciones y gremios dificulta su funcionamiento y su capacidad para impulsar mejoras en el sector. La falta de recursos económicos y de infraestructuras adecuadas limita su capacidad para realizar acciones de promoción, formación y control de los guías de turismo.
Todo esto contribuye a que el nivel de calidad en el servicio de guías de turismo en la República Dominicana sea disparejo y no esté a la altura de las exigencias y necesidades de los turistas. Para poder mejorar esta situación es necesario implementar regulaciones claras, certificaciones estandarizadas y mayor apoyo por parte del Gobierno a las asociaciones y gremios de guías de turismo.