Santo Domingo.- Pese a las conjeturas de que estarían en República Dominicana u otra isla caribeña, las autoridades locales y extranjeras carecen del menor indicio que oriente sobre el destino de dos niñas y su padre desaparecidos el pasado día 27 de abril en Santa Cruz de Tenerife, España.
La televisora dominicana CDN difundió la especie de que los organismos de inteligencia multinacional manejan la versión de que Gimeno estaría en República Dominicana u otra isla del Caribe.
El padre de las niñas, Tomás Gimeno, de 37 años, se comunicó con la madre de Anna y Oliva, Beatriz Zimmerman, le informó que aquella ocasión sería la última vez que sabría de él y de las criaturas de uno y seis años, según reseña el diario español El País.
Al día siguiente, el miércoles día 28 de abril, el juzgado de Güímar, municipio de la provincia Santa Cruz de Tenerife, abrió diligencias por presunto secuestro parental, y la desaparición de Anna y Olivia fue declarada de alto riesgo.
El sábado, día dos de abril, el juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 3 de Güímar dictó una orden internacional de búsqueda de Tomás Gimeno y de las dos menores.
La motora del padre
El diario dijo que “efectivos de Salvamento Marítimo encontraron ese miércoles la motora de Gimeno, vacía y a la deriva, a unos ocho kilómetros de su punto de partida. La investigación posterior, una vez fue remolcada la embarcación a muelle, reveló la existencia de rastros de sangre, según confirmó la Guardia Civil. Esos restos están siendo analizados en Madrid para determinar si son humanos y si pertenecen a alguno de los desaparecidos”.

El amplio dispositivo de búsqueda que se activó tras la denuncia de la desaparición ha continuado durante todo el fin de semana, rastreando por tierra, mar y aire la zona de aproximadamente 100 kilómetros en línea recta que abarca desde la Punta de Anaga (extremo norte de Tenerife) hasta el extremo sur de la mayor isla del archipiélago.
El País, en una redacción de Guillermo Vega, establece que Las cámaras de seguridad del puerto deportivo Marina Tenerife muestran que Gimeno entró con su Audi A3 blanco en las instalaciones a las 21.30. Tras aparcarlo frente a su pantalán, descargó en tres idas y venidas al vehículo una serie de bolsos, maletas y ropa.
El vigilante que hacía el turno de noche ese día asegura que no vio en ningún momento a las niñas. Las cámaras tampoco revelan si en ese lapso se encontraban con su progenitor. Sobre las 21.50, Gimeno salió del puerto deportivo y volvió sobre las 23.30. La hipótesis es que acudió a una gasolinera cercana a comprar un cargador para el móvil.
La silla de retención infantil
A su regreso, habló con el vigilante, quien ha declarado que Gimeno se mostraba nervioso y con ganas de zarpar, algo que hace finalmente a las 00.30. Las cámaras de seguridad no detectan ni rastro de las niñas. Los efectivos destinados a la búsqueda recuperaron además el jueves, cerca de la zona donde se había localizado la embarcación, una silla de retención infantil para vehículos que estaba flotando en el mar. La Guardia Civil ha confirmado que pertenece a Anna, la menor de las niñas.
Se ha verificado además que faltaba el ancla de la embarcación, por lo que agentes del Grupo Especial de Actividades Subacuática están rastreando bajo el agua en la zona donde se localizó.


