West Palm Beach, RT.- Agentes del Servicio Secreto de EE.UU. mataron a tiros a un hombre que intentó ingresar ilegalmente el sábado por la noche al perímetro de seguridad del resort Mar-a-Lago del presidente Donald Trump en West Palm Beach, Florida.
El sospechoso, cuya identidad no fue revelada, fue visto en la puerta norte de la propiedad portando lo que parecía ser una escopeta y un bidón de combustible, indicaron las autoridades.
El individuo, que supuestamente estaba armado con una escopeta y un bidón de combustible, fue neutralizado por los agentes del Servicio Secreto estadounidense
Se reporta que ninguno de los agentes involucrados resultó herido. No obstante, fueron puestos bajo licencia administrativa mientras la investigación del incidente está en curso.
Incidente bajo investigación
El FBI, el Servicio Secreto de EE.UU. y la Oficina del Sheriff del Condado de Palm Beach están investigando los antecedentes del individuo, de 20 años, así como sus acciones y su posible motivación.
«Los pormenores del incidente están bajo investigación, la identidad del joven (de 20 años) fallecido se mantiene de momento en secreto, pendiente de notificación familiar y los agentes involucrados han sido retirados provisionalmente del servicio mientras dura la investigación», informó el diario español Palentino
El presunto atacante fue reportado como desaparecido hace unos días por su familia.Los investigadores creen que salió de Carolina del Norte con rumbo al sur, recogiendo una escopeta en el camino, según informó el portavoz del Servicio Secreto, Anthony Guglielmi.
Aunque Trump suele pasar los fines de semana en su resort, al momento del suceso se encontraba en la Casa Blanca. Su esposa, Melania Trump, también estaba en Washington.
Atentados contra Trump
Donald Trump, se vio involucrado en dos serios incidentes de seguridad durante el año 2024, ambos calificados como intentos de asesinato. El primer y más grave episodio ocurrió el 13 de julio en un mitin de campaña en Butler, Pensilvania, cuando un joven identificado como Thomas Crooks, de uno 20 años, le hizo múltiples disparos a distancia. El hecho dejó un muerto y dos heridos, aparte del propio Trump, quien resultó herido en una oreja. Crooks fue abatido por agentes del servicio secreto en el lugar.
Posteriormente, el 15 de septiembre, se frustró un segundo atentado. Ese día, Ryan Wesley Routh, de 58 años, fue detenido por las autoridades después de ser localizado escondido entre matorrales, armado con un rifle de estilo AK-47. El hombre se encontraba a una distancia de entre 400 y 500 metros de Trump, quien en ese momento jugaba golf en su club de West Palm Beach, Florida.


