Por Miguelina Brito H.
Navarrete.- Juan Luna se presenta ante las cámaras de televisión con el rostro erguido y sin lágrimas mientras eran velados los restos de su hijo, uno de los dos jóvenes de Navarrete que fueron primero fueron desaparecidos y cuyos cadáveres después fueron localizados en Puerto Plata.
“Mírenme bien. No lo estoy llorando”, dijo Luna para acto seguido emplazar al director de la Policía, mayor general Luis Alberto Then, que investigue y aprese a los autores del crimen.
“Te prometo por Dios y la muerte de mi hijo (que) de yo saber quién es, que yo mismo te lo mato”, dijo el padre de Olenny de Jesús Luna Disla, de 23 años, quien fue muerto y su cadáver llevado a las cercanías del cementerio de El Mamey, Puerto Plata, junto con Estefan Rafael Domínguez Hidalgo, 29 años, quien corriera la misma suerte.
Ambos jóvenes habían desaparecido y sus cuerpos sin vida localizados con impactos de balas, estrangulados y calcinados.


