Por Germán Reyes
Santo Domingo.- Cuando a las 2:00 de la tarde Manuel María Mercedes estuvo en la cárcel de La Victoria la cantidad de muertos contabilizados de manera oficial eran 15 y no 11, como han dicho las autoridades.
Pero la cantidad de privados de libertad que murieron no fueron solo esos, dijo el presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos de República Dominicana (CNDH-RD). “Ahí la cantidad de personas ´achicharradas´ habrá que contarlas por cientos”.
Mercedes razonó que por un compromiso que había asumido en sus oficinas debió abandonar el centro penitenciario, razón por la que debió interrumpir el conteo de cadáveres. Refirió que el fuego se originó en las celdas 3 y 4, “donde habían más de 700 privados de libertad”.
Controladas por el narco
El presidente de la CNDH-RD precisó que lo que sucede en las cárceles del 15 de Azua y en La Victoria porque se entera de manera regular de los incidentes que allí ocurren. “Eso nos hace tener conocimiento de causa”.
En otros centros penitenciarios habrá otros estallidos, igual que en La Victoria, dijo Mercedes.
En su opinión, las cárceles dominicanas están bajo el control del narcotráfico. Eso, recordó, lo dije en una reunión de la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos (CNDH) del pasado día 26 de febrero, en Washington, en presencia de representantes del gobierno dominicano.
¿Quiénes provocaron el siniestro?
Mercedes declaró que el incendio fue originado en el disgusto generado por el traslado de unos privados de libertad que controlaban las celdas números 3 y 4 y gente de fuera que controlan el lucrativo negocio de las drogas que allí se desarrolla. “Allí (en cárcel de La Victoria) se producen más de 30 millones/mes”.
En relación con las “manos criminales” que a su entender, aseguró que en la acción criminal “hay involucradas autoridades, presos y expresos que siguen controlando desde fuera”.


