Por Sixto Gabín
San Francisco de Macorís, pueblo que ha luchado siempre.
El acumulado histórico de San Francisco de Macorís ha sido resultado de sus luchas. Ningún gobierno ha regalado nada a este pueblo.
La protesta es un derecho humano y constitucional, conquistado hace siglos por la humanidad, incluyendo el derecho a la rebelión, cuando los derechos son conculcados (Declaración Universal de los Derechos Humanos).
Ante la convocatoria a una huelga, parte de los sectores conservadores han asumido, junto al gobierno que subyace en el fondo de esa posición, una actitud que se resume contra la huelga, pero que, en el fondo, es una posición antilucha, antiprotesta, antimovilización. Esa ha sido la actitud de siempre de esos sectores ante la lucha de ayer y la de hoy, y también oportunismo de algunos, pues su posición varía dependiendo de quién esté en el poder.
Quien suscribe, forma parte del movimiento político social revolucionario de mi querido pueblo francomacorisano, eso se sabe, y también se sabe que siempre he estado de acuerdo, dentro y fuera del movimiento, con que las acciones y métodos deben ser sometidos a evaluación en cada coyuntura, para su mejor implementación, para su enriquecimiento, en términos de creatividad, y para lograr una visión integral, no reduccionista ni unilateral, sin renunciar a ninguno de ellos, pues los mismos los aconsejan las circunstancias. Sin embargo, una cosa es la criticidad que se pueda tener concerniente a los métodos de lucha y otra, muy diferente, es asumir, para oponerse a la misma, el discurso de unos funcionarios locales y provinciales que son la síntesis de la torpeza y la ineptitud.
Hay sectores que se favorecen de esa incompetencia de las autoridades, beneficiándose del alto costo de los alimentos, de las medicinas, de los combustibles y de las tarifas de servicios públicos, y otros que se benefician con tratativas de corrupción, de asignación de obras y porcentajes en ayuntamientos y otras instancias, por lo que siempre quieren a gente pasiva que les permita el llamado sosiego en medio del abandono a que ha sido sometido nuestro pueblo, el cual está sumergido en las penurias de nuestras comunidades y barrios, sufriendo las políticas corruptas y privatizadoras, con una alcaldía, un concejo de regidores y unos legisladores que para nada les duele la situación de la gente.
San Francisco ha sido ejemplo y baluarte de lucha en República Dominicana y jamás debe renunciar a la movilización.
Si me preguntasen ¿De qué lado estás?
Les diría, una vez más, que del lado que he estado siempre sin importar el gobierno de turno: del lado del pueblo, pues, los pueblos que triunfan son los pueblos que luchan.


