Puerto Príncipe, Rezo Nòdwès.- Pierre Espérance, figura destacada en la defensa de los derechos humanos en Haití, reveló que el acuerdo de paz proclamado por grupos de bandas criminales que trabajan en nombre del poder Tèt Kale (Cabezas Raspadas, el partido de Michel Martelly) #3 es un simulacro destinado a ocultar la verdadera naturaleza de la grave crisis que azota al país desde la entronización del Dr. Ariel Henry como Primer Ministro, al margen de toda norma legal y constitucional.
Según él, esta supuesta tregua entre los bandidos armados es solo un engaño destinado a proteger los intereses del expresidente Tèt Kale #1, Michel Martelly (El #2 fue el extinto presidente Jovenel Moïse y el #3 el actual primer ministro de facto, Ariel Henry), por temor a nuevas sanciones internacionales en su contra.
“Los bandidos guardan sus armas y anuncian una tregua entre ellos, es un farol ”, dijo Espérance durante una rueda de prensa a su salida de la oficina del juez de instrucción a cargo del caso del magnicidio el 7 de julio de 2021.
“Martelly tiene miedo a las sanciones y pide a sus bandas que depongan las armas bajo un falso acuerdo”, denunció indexando directamente al Tèt Kale que han maquinado todo para no tener que rendir cuentas por el manejo de miles de millones de fondos de PetroCaribe“, dijo Esperance. Pero no podemos dejarnos engañar por esta maniobra. Los verdaderos responsables de las masacres en los barrios populares son quienes saquearon los fondos del programa Petro Caribe, privando así al pueblo haitiano de los recursos necesarios para su desarrollo.
El interrogatorio de Martine Moïse
Además, el líder de derechos humanos subrayó que esa falsa tregua encubría también otra realidad inquietante: la ausencia de interrogatorio de Martine Moïse, viuda del presidente asesinado, por parte del juez de instrucción a cargo de la investigación del magnicidio del 7 de julio de 2021.
Espérance cuestionó la imparcialidad de la investigación y pidió explicaciones sobre los motivos por los cuales Martine Moïse no fue citada a la plaza del juez de instrucción cuando, lamentablemente, vivió todo en la noche del 6 al 7 de julio de 2021. La ausencia de Léon Charles (jefe policial cuando mataron a Moïse) también es cuestionable, insistió.


