Santo Domingo.- Una situación calificada de dramática expone a los privados de libertad a «una tragedia mayor», lo cual debe alertar a organizaciones nacionales e internacionales, declaró Wendy Osirus, un activista y defensor de derechos humanos.
Osirus, coordinador del Consejo de la Diáspora Haitiana Internacional (Comidhi) sostuvo que la situación de ciudadanos haitianos detenidos en la Fortaleza de Mao constituye una emergencia humanitaria que no puede ser ignorada.
según los datos del activista, personas privadas de libertad están denunciando falta de agua, alimentos y condiciones mínimas de dignidad, llegando incluso a desmayarse y sufrir graves vulneraciones a sus derechos humanos.
Hacemos un llamado urgente al Gobierno de Haití para que, a través de su representación diplomática, asuma su responsabilidad de protección y asistencia inmediata a sus nacionales, dijo Osirus en una información escrita.
Asimismo, prosiguió el coordinador del Comidhi, instamos a organizaciones como Amnistía Internacional, Human Rights Watch y la Cruz Roja Internacional, a intervenir de manera inmediata para verificar estas denuncias, garantizar condiciones humanas y evitar que esta situación derive en una tragedia mayor.
«La dignidad humana no puede ser negociable ni postergada», sentenció Osirus.


