Por Dyovany Michel
Puerto Príncipe.- Han pasado casi dos años desde que la PNH no neutralizó oficialmente a ningún jefe importante de pandillas ni condenó a ningún corrupto en Haití.
Desde la neutralización de Ti Greg (Ernst Julme) en marzo de 2024, que operaba en Delmas 95, eje estratégico que une los centros de negocios con las residencias de oligarcas influyentes como Baussan, Bayard, Mevs, Bigio, entre otros, los principales jefes armados siguen imponiendo su ley con total impunidad.
Y desde la condena de Roudel Ducherne a finales de 2024 por corrupción, que fue la segunda en 20 años pese al nivel de corrupción y los actos de pandillas en el país.
El poder de turno debe demostrar su real voluntad política dejando que la justicia y la policía actúen sin interferencias para neutralizar no solo a los jefes de las pandillas, sino también a sus presuntos cómplices, entre ellos Nenel Cassy y Wilner Joseph entre otros, incluidos oligarcas corruptos, asesores presidenciales comprometidos y sus cómplices como: Niola Lynn Sarah Devalis Octavius, Alfred Fils Métellus, Harvel Jean-Baptiste, entre otros, para que podamos tener un Haití diferente en los próximos años.


