Según las versiones ofrecidas, las mujeres habrían sido contactadas por personas dedicadas al traslado irregular, quienes les ofrecían llevarlas hacia territorio dominicano con supuestas oportunidades laborales, principalmente en zonas turísticas. Sin embargo, una vez en tránsito, eran despojadas de sus pertenencias y posteriormente abandonadas sin vida.
El temor se ha extendido también a comunidades haitianas cercanas, como Las Yayas, debido a la cercanía geográfica y al constante movimiento de personas entre ambos territorios.
Otra información compartida por comunitarios señala que en áreas boscosas próximas a la frontera se refugiarían individuos con antecedentes delictivos, quienes aprovecharían el paso frecuente de personas, incluyendo comerciantes, para cometer asaltos.
De acuerdo con las fuentes locales, residentes dominicanos habrían alertado a autoridades haitianas en el punto fronterizo de Veladero, lo que habría provocado operativos recientes, aunque se desconoce el alcance real de estas acciones.
Los cuerpos localizados no portaban documentación y, según los comunitarios, todas las víctimas serían de nacionalidad haitiana, sin reportes de ciudadanas dominicanas entre los casos conocidos hasta ahora.
Los hallazgos han sido realizados mayormente por personas que se desplazan hacia zonas rurales, ríos o áreas de pastoreo, quienes dan aviso inmediato a las autoridades. Posteriormente, agentes policiales y miembros de organismos de seguridad acuden a verificar la situación.
Ante este panorama, la comunidad de Macasías solicitó mayor presencia de las autoridades y refuerzo de la seguridad, alegando que en algunos períodos la vigilancia en la zona es limitada.


