Santo Domingo.- La cubana residente en Miami Janet Correa cantó de manera entusiasta en los actos del entonces candidato presidencial estadounidense Donald Trump, en los cuales apoyó su política migratoria sin pensar que tiempos después sería una de las víctimas de ese proceder.
Correa se fue en llantos mientras ofrecía declaraciones en Miami, pese a que el incidente que involucró a su esposo se produjo a finales de mayo de 2025. La mujer denunció la injusticia en entrevistas con CBS Miami y Univisión, mientras su caso ha generado una ola de críticas y divisiones en la comunidad migrante por su apoyo anterior al expresidente republicano.
La situación refleja una nueva política de deportación expedita implementada por el ICE, especialmente en cortes migratorias de Florida.
Este caso no es aislado. Reportes indican un aumento de arrestos tras audiencias judiciales, bajo una táctica que abogados consideran legal pero cuestionable.
Además, se ha denunciado que muchos migrantes con formulario I-220A están siendo blanco de operativos planificados.
Mientras, artistas exigen que Trump deje de usar sus músicas en sus mítines, la historia de Correa expone una dura contradicción entre el respaldo político y las consecuencias reales de las políticas migratorias actuales.



