Santo Domingo.- Con tan solo 21 años, Kervens Bouché, apodado Boumbas (Bomba, en español), causó un gran impacto en el boxeo chileno.
Enfrentándose a Tomás Lastra, número 3 del ranking chileno en la categoría de 63,5 kg, el haitiano noqueó a su oponente en el tercer asalto en la «Noche de Combos II», según publicó el periódico haitiano Lenational. “Esta contundente victoria catapultó a Boumbas al segundo puesto en su categoría de peso en Chile”.
Contactado por teléfono por el diario, el joven campeón no ocultó su emoción. Representar a Haití, dijo, es un sueño de infancia hecho realidad.
En un gesto patriótico, aprovechó su triunfo para celebrar la histórica clasificación de los Granaderos al Mundial de 2026 (en fútbol), así como las destacadas actuaciones del patinador artístico Gesny Pierre-Louis, un embajador silencioso pero decidido del talento haitiano.
Objetivo 2028: un sueño olímpico hecho realidad
Tras su poder, Boumbas alberga una clara ambición: participar en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028 y ganar la primera medalla olímpica de boxeo de Haití.
Según él, este sueño está lejos de ser una fantasía.
Tras alcanzar los cuartos de final en los Juegos Centroamericanos y del Caribe 2023 en El Salvador, se prepara activamente para la edición de 2026.
De ascendencia dominicana
Nacido en Puerto Príncipe, hijo de Raymonde Bouché, de Anse-à-Veau, y Domingo Franco, de ascendencia haitiana-dominicana, Boumbas encarna una trayectoria marcada por la fuerza de voluntad y la resiliencia.
En 2024, ya había causado una gran impresión: en Chile, ganó el oro al derrotar al mismísimo seleccionador chileno, Yvo Figueroa, en el torneo internacional «Campeón Internacional Odin Fight», que reunió a varias naciones de América.
Un embajador del coraje haitiano
Con sus victorias, Kervens Bouché no solo eleva su carrera, sino que también enarbola la bandera haitiana en un país donde pocos atletas de su generación logran destacarse.
El periódico Le National aplaudó su trayectoria ejemplar, su rotundo triunfo, “y le desea mucho éxito en su camino hacia la historia, con los puños en alto y el corazón puesto en Haití”.


