Caracas, RT.- El Gobierno de Venezuela calificó este jueves de noticia falsa un reporte del medio británico The Guardian, en el que se afirma que la presidenta encargada del país suramericano, Delcy Rodríguez, aseguró ya antes del secuestro del presidente Nicolás Maduro que cooperaría con EE.UU.
La publicación, que es presentada como una exclusiva, afirma a partir de «cuatro fuentes involucradas en altos niveles en las discusiones» –cuyos nombres no se precisan en ningún punto del escrito– que tanto la Rodríguez como su hermano Jorge, actual presidente de la Asamblea Nacional venezolana, le «aseguraron con antelación y en secreto a funcionarios estadounidenses y cataríes, a través de intermediarios, que acogerían con satisfacción la salida de Maduro».
En la pieza se procura dar consistencia a esa versión, ya refutada por Caracas, a través de menciones a supuestos escepticismos hacia la presidenta interina expuestos privadamente por el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, así como a otros informes periodísticos aparecidos en medios afines a la retórica de Rubio, como Miami Herald, o alusiones a Mauricio Claver-Carone, quien ejerce como enviado oficial del Departamento de Estado para América Latina. Ninguno de los dos funcionarios ofreció comentarios al portal británico sobre este asunto.
Del mismo modo, se apela a un artículo de Reuters en el que se afirmó falsamente que el ministro de Interior, Justicia y Paz de Venezuela, Diosdado Cabello, había entablado conversaciones con funcionarios de la Casa Blanca a espaldas de Maduro.
«Desmentimos categóricamente la información malintencionada publicada en las redes sociales sobre supuestas conversaciones secretas conspirativas, que busca la división del alto mando político del país y pretende socavar el prestigio y la integridad revolucionaria de Diosdado Cabello«, reza un comunicado oficial publicado el pasado domingo.
Recientemente, el Ejecutivo venezolano ha rebatido otras notas difundidas en portales de medios y agencias de noticias, en las que se ha aseverado falazmente que la mandataria interina le impuso una condecoración a un funcionario de la Agencia Central de Inteligencia de EE.UU., que estuvo «en la mira» de EE.UU. durante varios años por supuestos nexos con el narcotráfico y que protegió «su patrimonio» ante un escenario de cambio político en su país.


