Kinston, RT.- La cúrcuma despierta un interés internacional debido a sus numerosas propiedades beneficiosas para la salud. Aunque se ha usado durante siglos en la medicina tradicional, solo recientemente la ciencia comenzó a investigar su utilidad. En este artículo analizamos sus ventajas y posibles riesgos para ciertos grupos de personas.
Conocida como ‘especie dorada’, la cúrcuma no se encuentra en un estado silvestre; se cree que evolucionó a partir de especies silvestres mediante selección y cultivo. Tiene una larga historia de uso medicinal que se remonta a casi 4.000 años en la cultura védica de la India, donde se utilizaba como especia culinaria y con fines religiosos. Probablemente llegó a China alrededor del año 700 d. C., a África oriental en el 800 d. C., a África occidental en el 1200 d. C. y a Jamaica en el siglo XVIII.
El turmérico es una especia aromática que se obtiene del rizoma seco y molido de la planta ‘Curcuma longa‘, de la familia del jengibre, originaria del suroeste de India. De color amarillo dorado, es común en la cocina asiática y la medicina tradicional.
Se usa no solo en la gastronomía de la India, Oriente Medio y el sudeste asiático, sino también con fines medicinales en la medicina ayurvédica y china desde hace miles de años para tratar afecciones inflamatorias. Su componente activo, la curcumina, es un potente agente rico en antioxidantes, moléculas que neutralizan los radicales libres, relacionados con numerosas enfermedades que van desde la demencia hasta el envejecimiento prematuro.
En los últimos 25 años se han publicado más de 3.000 estudios sobre la cúrcuma, después de que la medicina moderna empezara a reconocer su eficacia para tratar la artritis, conjuntivitis, cáncer de piel, viruela, varicela, cicatrización de heridas, trastornos digestivos, dolor y distensión abdominal y dispepsia, entre otras enfermedades. Entre sus beneficios destacan:
- Aporta compuestos bioactivos que pueden mejorar de la salud intestinal e inmunitaria. La curcumina es liposoluble, por lo que se absorbe mejor con grasas; de ahí que se recomiende tomar sus suplementos con comidas ricas en grasa.
- La curcumina es una sustancia bioactiva con capacidad para combatir la inflamación, aunque se necesitan dosis elevadas para lograr efectos terapéuticos. Aun así, esto sugiere que podría contribuir a reducir la inflamación en diversas enfermedades y trastornos, como la artritis reumatoide.
- Puede aumentar la capacidad antioxidante del organismo. La curcumina es un potente antioxidante, capaz de neutralizar radicales libres, que intervienen en el proceso del daño oxidativo, uno de los factores implicados en el envejecimiento y muchas enfermedades. No obstante, se requieren más estudios clínicos para confirmar estos efectos.


