Por Germán Reyes
Santo Domingo.- La oposición política, igual que las iglesias católica y protestantes, entre otras organizaciones cívicas, reprochan al presidente haitiano Jovenel Moïse que pese a sus promesas, igual que la de su antecesor Michel Martelly, integrantes ambos del partido “Tet Kale” (cabeza raspada).
La comparación de los avances de República Dominicana respecto a Haití fue realizada a propósito de una información que da cuenta de la circulación de más de 1,600 carros eléctricos “que circulan por carreteras dominicanas, donde están instalados varios puntos de recarga”. En Haití, en cambio, no circula uno solo siquiera de esos vehículos.
“Haití, país emergente para 2030, repitió hasta la saciedad las promesas de igual manera formuladas por el ex presidente Michel Martelly que, sin embargo, en diez años de gobernanza – (mala gobernanza según el nuncio apostólico) – no ha hecho nada para ponerse en sintonía con los tiempos y las nuevas tecnologías”, refirió el periódico Rezo Nodwes, que se edita en la capital, Puerto Príncipe.
Destaca que, como resultado de ese desdén por el desarrollo de las tecnologías de punta, Haití sigue siendo el país más pobre y corrupto del Caribe.
Las críticas contra Moïse establecen que, en cambio, difunde de manera profusa una “falsa” propaganda y paga un personal “para insultar y ridiculizar en las redes sociales”. “Se trata, probablemente, de la mejor forma de expresar su inercia”.
De acuerdo con medios haitianos, el presidente de su país está al servicio de “un gobierno ilegítimo, amigo de las bandas armadas federadas y aficionado a los decretos ilegales e inconstitucionales”.
El “régimen Tet Kale” es, según la publicación, responsable en gran parte de la malversación de cientos de millones de dólares de fondos de Petro Caribe.


