sábado, 20 de abril del 2019 - Santo Domingo, República Dominicanan

Por José Reyes

Guaidó y la Constitución

Resulta difícil escribir en estos medios cuando se tratan temas políticos de carácter institucional y donde las simpatías y las pasiones no alcanzan a ver más allá de sus deseos o particulares intereses. 
 
Mi comentario viene a propósito de lo ocurrido en el hermano país de Venezuela, donde el presidente de la Asamblea Nacional se ha autoproclamado presidente encargado de la República y como si fuera poco unos cuantos presidentes del hemisferio han dado su reconocimiento al señor Gúaidó sin tomar en cuenta los aspectos institucionales que deben primar para legitimar una acción como la del 23 de enero del año en curso.
 
Cabe preguntar cuál de los dos es el legítimo presidente de Venezuela? ¿Quién es el usurpador?
 
Para ilustrar el caso, traigo a colación dos artículos de la Constitución venezolana y los dejo a su consideración para que sean ustedes quienes respondan a las preguntas antes formuladas.  Artículo 233: “Serán faltas absolutas del presidente o presidenta de la República, la muerte, su renuncia, la destitución decretada por sentencia del Tribunal Superior de Justicia, la incapacidad física o mental permanente certificada por una Junta Médica designada por el Tribunal Superior de Justicia y con aprobación de la Asamblea Nacional, así como la revocatoria popular de su mandato". 
 
Hasta donde sabemos ninguna de las atenuantes antes señaladas en ese artículo se han producido. 
 
Por otro lado citamos el artículo 333 de la misma Constitución que reza: “Esta Constitución no perderá su vigencia si dejare de observarse por acto de fuerza o porque fuere derogada  por cualquier otro medio distinto al  previsto en ella”.
 
He visto algunos "institucionalistas" dando el visto bueno a quien desconociendo su propia Constitución ha querido alzarse con un mandato que no le ha otorgado el pueblo venezolano.
 
Estas consideraciones están expresadas al margen de cualquier interés político. Solo me anima la parte institucional.

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