lunes, 17 de diciembre del 2018 - Santo Domingo, República Dominicanan

Por José Díaz Nin

El grave problema haitiano

Todos los países del mundo tienen leyes de migración y su  soberanía hay que respetarla. La República Dominicana tiene graves problemas al compartir su única frontera con Haití.
 
Se entiende que para resolver el problema de esta incontenible migración haitiana y pese a estos procesos de deportaciones, la República Dominicana ha estructurado un Plan de Regularización, que suponíamos era una forma de dar inicio a la solución de la migración masiva de nacionales haitianos, pero esta ha sido un total fracaso.
 
Decir que se maltratan a los haitianos, que es injusto el proceso deportaciones hay que preguntase ¿Y en qué país es totalmente justa una deportación?  ¿Qué país del mundo se ha ofrecido a darle acogida a tantos miles de haitianos, que viven en la total indigencia, como lo ha hecho la República Dominicana?
 
Haití ha vivido  a expensas,  de la caridad de los demás y hoy por hoy  pretende incidir en los organismos internacionales para lograr que la República Dominicana cargue con todos sus problemas que por más de 100 años ha venido padeciendo.
 
No han sobrado las intenciones de países y organismos internacionales que pretenden o han sugerido la unificación de la isla, ignorando  no solo el idioma, la cultura,  sino los grandes problemas que se le sumarían a la República. Dominicana.
 
Pero lo más  grave de todo esto es la ausencia de dominicanos y dominicanas dispuestos a ofrendarlo todo por nuestra independencia y soberanía,  como grave es también que algunos organismos internacionales pretendan chantajear con la amenaza de destapar casos de corrupción,  con el tema del racismo o con el asunto de la indolencia y la falta de humanidad, desconociendo  en todo caso  nuestra soberanía que, como país libre e independiente, ha costado mucho sacrificio.
 

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