lunes, 17 de diciembre del 2018 - Santo Domingo, República Dominicanan

Por José Díaz Nin

Trocitos de verdades

Este no es un país mal administrado, como sostienen algunos, es un país saqueado.
 
El silencio de los gobernantes y los gobernados ha sido la causa principal del saqueo.  El control de los medios de comunicación es un gran contribuyente. Los que callan son cómplices.
 
Desde 1961 a la fecha, todos absolutamente todos, quizás unos menos que otros, han sido cómplice de este saqueo.
 
Luego de la muerte del tirano Rafael Leónidas Trujillo Molina el gobierno, para esta ocasión, prefirió sacar del país, a políticos y empresarios, antes que llevarlo a la cárcel por su complicidad con torturas y muertes de cientos de dominicanos y por la acumulación de riquezas producto del tráfico de influencias, el soborno y la extorsión.
 
El gobierno de 1963 enfrentó a sectores que no admitían ser señalados como cómplices de esas atrocidades cometidas  en el o los regímenes  anteriores y  ya saben cuál fue el desenlace,  el Profesor Juan Bosch es sacado del Poder.
 
Tres años más tarde en 1966 Joaquín Balaguer llega al poder apoyado y comprometido, precisamente,  por una camarilla de políticos y  empresarios  cómplices del enriquecimiento ilícito y de la corrupción en los gobiernos de la tiranía y cómplice de 12 años de corrupción, negación de las libertades y represión y asesinatos de jóvenes valiosos.
 
En 1978 asume el poder el Partido Revolucionario Dominicano con Antonio Guzmán Fernández,  a la cabeza,  a quienes los dominicanos recuerdan por la liberación de presos políticos pero que estableció un compas de espera que traspasó sus cuatro años de gobierno:   No llevó a la cárcel a ningún implicado en caso de corrupción y a los cómplices y culpables de cientos de jóvenes asesinados o encarcelados  y más de 300 nuevos millonarios durante los nefastos  pasado 12 años.
 
Jorge Blanco, por el Partido Revolucionario Dominicano continúa gobernando hasta el año de 1986 y al final de su gobierno, con ira  y ensaña,  Joaquín Balaguer, quien  retoma el poder de 1986 a 1992,  lleva a la cárcel  a Jorge Blanco pero en busca de crucificar un solo hombre y ocultar o callar los actos de corrupción de sus colaboradores.
 
Pero siguen los malditos acuerdos con el pacto patriótico de 1992  que llevó al poder al Partido de la Liberación Dominicana quien no formalizó acusaciones a ningún funcionario de gobierno anterior.
 
Quien calla es cómplice y tal vez esos fueron los acuerdos entre PLD y Partido Reformista Social Cristiano.
La corrupción es la violación a la Constitución, leyes, reglamentos, procedimientos y disposiciones establecidas para la administración del Estado.
 
El gobierno es quien tiene las pruebas de corrupción y  es a quien le toca emprender acciones en contra de cualquier persona o empresa que perjudique al Estado Dominicano o que se beneficie,  por sus influencias, del patrimonio del pueblo.
 
Durante estos años, de 1992 hasta la fecha,  el incremento de la corrupción, el tráfico de drogas, sobornos,  tráfico de influencias es del todo conocido.  Se mantuvo, por casi diez años operando desde República Dominicana, una red de traficantes de estupefacientes. Y  ¿Quiénes fueron sus cómplices? Adivina adivinador quienes  serán.
 
La quiebra de los bancos, los grandes cargamentos de drogas, las acusaciones de corrupción,  el uso de dinero del narcotráfico en las campañas electorales, los grandes negocios de las generadoras eléctricas, los suicidios de hombres valiosos, Los escándalos de las megas construcciones, el tráfico de influencias, los sobornos a senadores y diputados,  las ventas o traspasos  irregulares de propiedades del Estado.  Por todo ello  hay  14  presos.
 
Todos los acuerdos políticos de apoyo a candidaturas no han sido más que formas de ocultar a los culpables de actos de corrupción.
 
Y dos preguntas para concluir: ¿Por qué desde el 2010, con la compra de los aviones Súper Tucanos, es ahora cuando se dan nombres de personas involucradas en soborno? ¿Por qué es ahora,  cuando desde el año 2001, se viene hablando de sobornos y corrupción rampante es ahora  cuando se mueven expedientes que mandan  a la cárcel a 14 implicados entre ellos a ministros, senadores, diputados, empresarios y otros funcionarios de menor jerarquía?.  ¿Habrá persecución política?  Con el permiso de la Z101… ¡Llévatelo Cundo!

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