martes, 21 de noviembre del 2017 - Santo Domingo, República Dominicanan

Por Manuel Otilio Pérez P.

Nadie hizo ni ha hecho más por Duarte que Tomás Bobadilla

En la carta dirigida a su madre y hermanos, desde Curazao, Duarte dice: "El único medio para reunirme con ustedes es independizar la Patria; y que para tal fin se necesitan recursos". (O. Inoa, 2008, pág 69).
 
No se efectuó la venta de ninguna propiedad de la sucesión Duarte Díez porque la proclamación de la Independencia se hizo antes. (Jaime de Jesús Domínguez, Juan Pablo Duarte Díez, Independentista Restaurador, 2014, pág 112).
 
Tomás Bobadilla Briones convocó para la Puerta de la Misericordia y de él fue la idea de ir al Baluarte del Conde, donde proclamó la Independencia la noche del 27 de febrero de 1844. Eso era lo que quería Duarte. Bobadilla lo realizó.
 
Solamente un decreto de trascendencia universal -el de abolición de la esclavitud- precedió el de ir a buscar a Duarte, Pérez y Pina a Curazao. Al mismo tiempo informarles oficialmente que  República fue proclamada el 27 de febrero. Bobadilla lo hizo.

Retornados a Santo Domingo, capital de la nueva República en América, la Junta Central Gubernativa presidida por Tomás Bobadilla les tributó un recibimiento apoteósico el día 15 de marzo. Juan Pablo Duarte fue ingresado al Ejército dominicano con el rango de General de Brigada.  Con ese rango fue nombrado Gobernador Militar de Santo Domingo y se le incorporó a la Junta Central Gubernativa, que ejercía los poderes Ejecutivo y Legislativo.
 
Cuando el General Juan Pablo Duarte fue enviado a Bani, luego de la victoria del General Pedro Santana en la Batalla de Azua el 19 de marzo, la Junta Central Gubernativa puso bajo su mando una División.  Dicho más claro, Bobadilla hizo a Duarte General de División.
 
Orlando Inoa se lamenta que veinte años después, cuando volvió Duarte a territorio dominicano desde Venezuela, los restauradores maltrataron tanto a Duarte, "contrario a lo ocurrido en el 1844, Duarte no fue llamado a la Patria...",  "ni tan siquiera fue informado oficialmente de que el Gobierno Restaurador había salido victorioso de la lucha que si bien fue militarmente desigual, brilló en ella el espíritu patriótico dominicano; Duarte simplemente fue ignorado. (Orlando Inoa, Biografía de Juan Pablo Duarte, Letra Gráfica, 2008, pág 195).
 
Con ese lamento, Inoa reconoce la gran labor de la Junta Central Gubernativa presidida por Tomás Bobadilla Briones, cuando fletó la Goleta Leonor, le designó de Capitán a Juan Alejandro Acosta, incluyó en la tripulación a Enrique Duarte Villeta, sobrino de Duarte, le envió la información oficial de que la República había sido proclamada la noche del 27 de febrero de mano del trinitario fundador Juan Nepomuceno Ravelo y al regreso un mitin apoteósico, rango, mando...poder.
 
Además, la bandera de la Goleta Leonor, que era la haitiana, le fue cambiada por la nueva que era la haitiana con la cruz blanca.
 
Ni el presidente Ignacio María González, ni Ulises Francisco Espaillat, ni Gregorio Luperón alcanzan la elevación de la decisión de la Junta Central Gubernativa presidida por Tomás Bobadilla Briones para retornar a Duarte, Pérez y Pina a Santo Domingo en 1844.

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