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La economía de RD crecerá menos, a solo un 5%, dice el ministro de Economía

Héctor Valdez Albizu, gobernador del Banco Central, había fijado el dato entre un 6% y un 6.5%

Santo Domingo.- La economía de República Dominicana sigue creciendo en el 2019, estimándose ahora que terminará el año con una expansión en torno al 5%, declaró isidoro Santana, ministro de Economía, Planificación y Desarrollo.

La información implica una reducción de las previsiones del crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) fijadas por el Banco Central, que lo había fijado entre un 6% y un 6.5 %.

«La República Dominicana ha logrado mantenerse como líder en el desempeño económico de América Latina, alcanzando el pasado año un crecimiento de 7.0% y una inflación de tan solo 1.17%. Durante el período 2013-2018 el promedio de la tasa de crecimiento fue de 6.3% y de la inflación 2.48%», dijo el BC.

Héctor Valdez Albizu, gobernador del BC, estableció que a pesar de la sequía experimentada desde finales del 2018, al primer trimeste de este año se registró una expansión del PIB real de 5.7%,

Es cierto que se trata de un crecimiento inferior al del año pasado, pero virtualmente todos los países del mundo están creciendo menos que en el 2018, y ya quisieran casi todos tener un crecimiento cercano al cinco por ciento, declaró.

Los datos de Santana

La información que ofreció Santana están contenidos en un documento que reproducimos a continuación.

«La economía de la República Dominicana sigue creciendo en el 2019, estimándose ahora que terminará el año con una expansión en torno al 5%. Es cierto que se trata de un crecimiento inferior al del año pasado, pero virtualmente todos los países del mundo están creciendo menos que en el 2018, y ya quisieran casi todos tener un crecimiento cercano al cinco por ciento.

De hecho, el FMI proyecta que el crecimiento mundial se reduzca de 3.6% en 2018 a 3.2% en el 2019. Y en América Latina a apenas un 0.6%, por debajo del magro promedio de 0.7% verificado entre 2014 y 2018, cuando nuestro país crecía al 6.5%.

Tanto es así que la República Dominicana es uno de los escasos países latinoamericanos que se encamina sin interrupciones a la erradicación de la pobreza extrema y de la malnutrición antes del 2030, como está previsto en la Agenda de las Naciones Unidas sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Los temores acerca del impacto de la imagen del país sobre el sector turismo comienzan a ser disipados. La llegada de visitantes extranjeros por vía aérea estuvo creciendo los primeros cinco meses del año, y solo en junio se advierte un descenso de 2.5%, todavía no tenemos datos de julio, pero se espera que este fenómeno se revierta en los meses subsiguientes.

El mérito es mayor cuando se anota que el buen desempeño en términos de expansión viene acompañado de una envidiable estabilidad de la macroeconomía, con una inflación en los últimos doce meses que no llega ni al uno por ciento.

Es cierto que el ambiente político vivido recientemente mantuvo algún nivel de incertidumbre entre los principales agentes de la sociedad, y eso afecta algo la inversión y la demanda interna, pero eso quedó sepultado por el discurso del Señor Presidente la semana pasada. En nuestro caso, nunca tuvimos dudas de que el Presidente tomaría la decisión más correcta y conveniente a nuestro sistema democrático.

 

Lo que más conviene a la economía nacional es la estabilidad política e institucional, y cualquier amenaza a la misma debería ser erradicada de inmediato. Posiblemente la Constitución de la República amerite importantes cambios, pero cualquier modificación debería emprenderse en un ambiente de serenidad y sosiego ciudadano, no propio de un período de campaña electoral.

Soy un ardiente partidario de que el país avance hacia un Estado más descentralizado, y para eso necesitamos seguir fortaleciendo nuestro régimen municipal y su capacidad para proveer bienes y servicios a sus comunidades.

Desde ese punto de vista, entiendo que sería conveniente mantener separadas en el tiempo las elecciones municipales de las presidenciales, pues haber conseguido esa separación fue un gran avance de nuestra democracia, tras muchos años de lucha, y con ella hemos ido progresando en el propósito de que los ciudadanos de nuestras ciudades y distritos municipales vayan escogiendo autoridades más comprometidas con sus pueblos.

Coherente con ese propósito de un Estado más descentralizado, en el Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo estamos propiciando un proceso de desconcentración territorial de nuestras actividades, con la intención de viabilizar una mayor coordinación del trabajo de todas las instituciones públicas en el interior del país, al tiempo de facilitar la participación de los agentes económicos y la sociedad civil en los procesos de planificación económica y social.

En el día de ayer dejamos abierta nuestra Dirección Regional de Planificación y Desarrollo en San Francisco de Macorís, correspondiente a la Región Cibao Nordeste, la cual se añade a otras que ya habíamos establecido en Santiago, para el Cibao Noroeste, y en Barahona para el Suroeste.

Estas Direcciones Regionales están llamadas a jugar un rol importante en procesos como el sistema de inversión pública, el de formulación de planes regionales, provinciales y municipales, el de ordenamiento territorial, o en la próxima puesta en marcha del Fondo de Cohesión Territorial, creado recientemente mediante Decreto 249-19 del Excelentísimo Señor Presidente, Danilo Medina».

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