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La industria del cine de terror

El cine de terror se ha modificado. Ahora se incorporan llamativos efectos especiales.

José Vilar

Panamá.- A través de los años, la industria cinematográfica ha creado personajes y tramas con la finalidad de que haya más de un espectador con los pelos de punta, y poniendo a prueba su capacidad de soportar el peor de los escenarios y su adrenalina ante un suspenso que suele terminar con trágicas consecuencias para sus protagonistas.

Hace unos días se estrenó la cinta Child’s Play, una película que no es necesariamente un remake de la historia original de Chucky que vio la luz por primera vez en 1988. El contexto en el que se sitúa es bastante diferente. Esta edición, que reportó unas ganancias de 14 millones de dólares en su primer fin de semana de taquilla en Estados Unidos y Canadá, se sitúa en la época actual donde se vislumbra la tecnología 5G y la nota predominante es el concepto del “internet de las cosas”.

Otro giro interesante a la trama suele ser la inclusión de elementos nostálgicos que evocan a E.T., la mítica película de ciencia ficción realizada por el director Steven Spielberg.

Una particularidad que también suelen usar los hermanos Matt y Ross Duffer a la hora de escribir los guiones para la serie de ciencia ficción Stranger Things de Netflix.

Lo único que parece intacto de esta cinta dirigida por el noruego Lars Klevburg son las intenciones malvadas de Chucky, un muñeco de alta tecnología en comparación con la marca antigua Good Guys, que le distinguía cuando era puesto a la venta en las décadas de 1980 y 1990.

A juzgar por la crítica, esta renovada versión de Chucky tuvo opiniones divididas. El portal especializado en las evaluaciones de cine Rotten Tomatoes le otorgó una aprobación del 59%.

Katie Walsh, una crítica de cine para los diarios de Tribune Media, cuestionó la producción audiovisual de la película y su trama.

“Quién hubiese pensado que Child’s Play nos dejaría sin demasiados sustos y tantas preguntas sin responder sobre el rol de la tecnología inteligente en nuestras vidas”, cuestionó.

Mientras que James Berardinelli, del portal ReelViews, piensa que es de esas películas que “te hacen mirar constantemente el reloj para ver cuando se acaban”.

Otra de las franquicias terroríficas de las que se pudieron extraer varias secuelas, cuatro en total, es la de El Exorcista.

Y mas allá de las películas de esta saga específica, varias producciones de terror que se estrenaron en las últimas décadas están relacionadas a las posesiones diabólicas. Una de las más exitosas ha sido El Exorcismo de Emily Rose, estrenada en 2005 y que recrea un caso real.

It, Annabelle/The Conjuring e Insidious son otras sagas de terror que han vuelto o se han establecido recientemente entre la simpatía de los espectadores.

 El placer por el terror

La cineasta Sol Moreno dice que la afición de los fanáticos del terror no solo se cultiva con las últimas producciones cinematográficas dedicadas a este género, sino

también con la literatura gótica y terrorífica. “Nosotros vivimos con la certeza de que vamos a morir. El hecho de ver cosas sobre la muerte nos quita la carga y el peso de ello. A mí a veces me da más miedo ver los noticieros que ver estas películas”, resalta.

Una experiencia comparable a la de, por ejemplo, subirse a una montaña rusa; la observación de una película de terror desata las mismas pasiones asociadas al susto y a la adrenalina.

“Cuando voy a ver una película de terror, yo tomo en cuenta varios detalles como la historia en la que se basa la trama y los efectos especiales. No soy de esas personas que buscan poner a prueba su capacidad de soportar el miedo”, explica.

Tomado de Prensa.com

 

 

 

 

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